DOMINGO

Olvidan considerar a los perdedores

  Está ya en fase crítica el proceso de sucesión del Partido Oficial, porque es cuando se ponen a prueba lealtades, pero, sobre todo, la fortaleza de la estructura partidista que, por primera vez, enfrenta la dura prueba de la disputa interna por el Poder.

  Es cierto que todo el proceso lo ha conducido con mano férrea el Presidente López Obrador, poco dispuesto a dejar que las malquerencias y los rencores prevalezcan sobre el futuro de su proyecto de “revolución de las conciencias”.

  Todos los analistas prevén que nadie se atreverá a desafiar al Presidente, no a un Presidente con la mano tan pesada.

  Pero los analistas, acostumbrados a ver todo el tablero, a veces olvidan que los enojados, desilusionados o frustrados por la derrota a la lucha entre los grupos del Partido Oficial, no suelen tener manera de expresarse.

  Lo único que pueden hacer es no ir a votar por el candidato del Partido Oficial. Y, a veces, a través de Radio Bemba se transmite la frustración.