DOMINGO

Socialismo latinoamericano

  Siguen las especulaciones de quienes pretenden -pretendemos- interpretar las acciones todas del Presidente López Obrador, azuzadas por la rijosidad manifiesta en los pasados días, contra la UNAM, contra la Suprema Corte, hasta contra lo que llamó nuevos derechos, descalificándolos como “neoliberales distractores”.

  Todos tenemos hipótesis, nadie tiene certezas, pero pareciera que, como se afirmó en este espacio editorial la semana pasada, le motiva la creciente dificultad para cumplir los compromisos sexenales, hasta las grandes obras insignias.

  Como sea, es evidente que el Presidente, con su óptica electoral, ha decidido que la bandera de las “izquierdas” con todos sus radicalismos es lo mejor para mantener encendida la llama del entusiasmo de millones que le respaldan, aunque sea por el interés del subsidio.

  Así, veremos crecientemente radicalizado el discurso presidencial, lo cual aprovecharán los auténticos nostálgicos del “socialismo cubano y su original versión marxista” para impulsar los cambios que, al tiempo que buscan objetivos de transformación del Presidente, avanzan las metas de un “socialismo latinoamericano”.