Café Político

 

 

Palacio teme a jugada de sacrificio
“Manos fuera de Edomex”, piden a “Alito”
En 1976 Moya Palencia se quedó en la orilla

  En beisbol un jugador “toca” para ser puesto out y acerca a anotar a los corredores en las bases. En ajedrez se entrega una pieza de alto valor -la reina-, por una pieza opositora de bajo valor. Jugadas de sacrificio por un bien mayor.

  En Palacio Nacional temen que, pese a la hoy bienvenida “neutralidad” priísta, las oposiciones “moralmente derrotadas” encuentren un candidato presidencial dispuesto a ser el jugador de sacrificio, la pieza sacrificada por un bien mayor.

  Ya la semana pasada, el Presidente Andrés Manuel López Obrador advirtió que la oposición podría no buscar seriamente la Presidencia, pero si ganarle a Morena la mayoría en el Congreso. “Atarían de manos al próximo Gobierno”, dijo.

 

 

¿Ya domaron ambiciones en Morena?
Todo escrito para el 24, dicen agoreros
No se puede quedar bien con todos

  A Mario Delgado le encargaron la renovación del Consejo Nacional de Morena para que Palacio recuperara en estatutos el control de un proceso de sucesión que al adelantarse subestimó el poder de las pasiones y las ambiciones.

  Aunque en el Congreso se dejó margen para el forcejeo y hasta para el pataleo y hay aparente ventaja para la jefa de Gobierno de CDMX Claudia Sheinbaum, visto el Congreso bien y despacio, Mario Delgado obtuvo el Partido que Palacio quería.

  Por ahora se enfrían las pasiones ante el dilema de cómo enfrentaría Morena la orfandad si el Presidente se retira en octubre del 24. Pero, cuidado con subestimar otra vez la intensidad de las pasiones y ambiciones desatadas por la disputa del Poder.

 

 

Jefe Máximo en 2024, ¿por aclamación?
La seguridad es para hoy, hoy, hoy
A Palacio se le desordena la sucesión

  Primero, la presidenta nacional de Morena Bertha Luján pidió al Presidente López Obrador no retirarse del “Movimiento” al término de su mandato, lo mismo planteó el senador Gabriel García Hernández, porque falta la siguiente fase del cambio de régimen.

  García Hernández, hasta el año pasado poderoso controlador de los 18 mil servidores de la Nación y de la rica escarcela de los programas sociales, dijo que el Movimiento tiene que volver a su esencia, implicando que la ha dejado.

  No ven a nadie capaz de llenar el hueco del Presidente López Obrador. Lo necesitan para que el cambio de régimen sea una realidad.  No sería un maximato como el de Calles, porque al Presidente López Obrador no sería impuesto como Jefe Máximo, lo sería por aclamación. Sólo vean las encuestas.