Café Político

 

 

Histórica y exclusiva facultad presidencial
Riesgosa descoordinación gubernamental
Una “revolución cultural”, región cuatro

  Una cuidadosa lectura de “La Herencia” de Jorge Castañeda revela cómo los Presidentes del siglo pasado tejieron y fraguaron las sucesiones, la obligada práctica de lidiar exitosamente con imprevistos y la siempre impredecible condición humana.

  Al momento del “destape”, coloquial calificativo para la designación del candidato presidencial del Partido Oficial, los Presidentes estaban en el apogeo de su Poder, pese a ello procuraban forjar un consenso para su decisión.

  A 24 meses del “destape” el Presidente López Obrador descubre cuán difícil es forjar consensos y utiliza su forzada defensa de la encuesta como método para elegir candidato presidencial. Así anuncia “urbi et orbi” que ha recuperado para sí la histórica y exclusiva facultad del “dedazo”.

 

 

Desconfianza, defensa contra la traición
Dos narrativas, más potente la presidencial
¿Descarrilan la sucesión los madrugadores?

  Escribió Tennessee Williams: “debemos desconfiar unos de otros. Es nuestra única defensa contra la traición”. Algo ocurrió en los pasados tres meses que el círculo de confianza en Palacio Nacional se ha estrechado, son muchos menos que antes.

  Así se podría explicar el relevo en la Secretaría de Gobernación, encargada a Adán Augusto López y la restitución a Bucareli de los viejos poderes que no tuvo Olga Sánchez Cordero y antes la sustitución de Gabriel García Hernández con Carlos Torres.

  Al convocar a su confiable y probado operador, su hijo Andrés López Beltrán, estrecha el círculo de confianza y amplió el de la desconfianza. El tiempo permitirá conocer las razones para pensar en traiciones en el círculo presidencial.

 

 

La “Pax Morena”, inicia en Michoacán
Persistente sospecha en la relación México-EU
Funcionarios, rehenes del actual régimen

  Como la histórica “Pax Romana” con que Roma mantuvo relativa tranquilidad en el mundo del Mediterráneo, el Presidente Andrés Manuel López Obrador cubre con todo el poder del Gobierno Federal al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.

  La Federación pagará al magisterio, le deja el manejo de los programas sociales y, para empezar, con miles de tropas repliegan al CJNG y le quitan el control de Aguililla, de Tepalcatepec y Apatzingán.

  ¿Por qué no antes? Porque no gobernaba Morena. ¿Y el sufrimiento de tantos miles de personas? Irrelevante ante el superior objetivo de la política electoral, pues para hacer omelette se rompen cáscaras de huevo. Es la Pax Morena o más coloquialmente: “¡tengan para que aprendan!”.