Café Político

 

 

Palacio: ¡Atásquense, ahora que hay lodo!
Inflación: la indeseada variable electoral
¿A qué grupo entregarán al Politécnico?

  Cierto, las negociaciones políticas son un lodazal. Sólo recordemos la analogía de Bismarck con la fabricación de salchichas. Por eso, Palacio, seguro que tendrá a los militares en seguridad hasta el fin del sexenio, estimula su “mise en scene” senatorial.

  Deja que exhiban las maniobras sucias de morenistas defendiendo iniciativa priísta, los chantajes para ganar votos y los quid pro quo más desagradables, para desacreditar a todos los de la “mise en scene”, no importa si son oficialistas o adversarios.

  Aunque, como ya se dijo, el debate es irrelevante, al exhibirlos, justifica su rechazo a “inmorales negociaciones” y al diálogo político y desde su muy superior “autoridad moral” grita a todos: ¡atásquense, ahora que hay lodo!

 

 

Nadie regresará al Ejército a los cuarteles
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Aquel 23 de septiembre de 1965 

  En el intenso debate por la iniciativa de ampliar el plazo de la participación de soldados y marinos en la seguridad pública, retirada por no tener la mayoría calificada, todos, oficialismo y oposición, dieron buen espectáculo.

  La oposición y el oficialismo cumplieron son su rol en la “mise en scene” montada por el Gobierno, Palacio, pues unos y otros sabían, y sabían muy bien, que la aprobación de la reforma era altamente improbable.

  Pragmáticamente, saben que la discusión fue irrelevante, pues, quienquiera que llegue a la Presidencia en 2024, no cometerá el error de regresar a los militares a los cuarteles, no con al desastre que heredará en seguridad pública.

 

 

A medio hacer todo al final del sexenio
Inevitable el rol militar en la sucesión
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  Aunque curiosamente no se culpó a nadie, a 24 meses y nueve días del final de su mandato, con realismo se reconoce que el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador dejará inconclusa su tarea de transformar a México.

  “En el tiempo que a mí me corresponde, en el tiempo que nos queda, ya va a ser muy difícil” dijo, al tiempo que advirtió que la tarea de desmontar todo el “aparato neoliberal” será del gobierno sucesor.

  Empero, la inercia narrativa dejó traslucir su frustración, cuando dice “hay que transformar el andamiaje de organismos autónomos, fachadas para justificar el saqueo” y muestra cuán incomodos son para un Gobierno Unipersonal.