Café Político

 

 

La polarización en México, innegable realidad  
Fortalecer al IMSS, impostergable pendiente
¿Perdurarán las policías locales y estatales?

  El oficialismo usa las encuestas para intentar tapar el sol con un dedo y negar que la narrativa presidencial haya polarizado México con sus diarias diatribas de “nosotros contra ellos, contra los conservadores”.

  Cierto, llega el Presidente López Obrador con una aceptación de 65 por ciento y un rechazo de 34 por ciento, pero a pesar de todos sus esfuerzos no ha logrado transmitirle esa aprobación a su Partido.

  Realidad reflejada por las elecciones de junio. Morena y sus aliados sumaron 47 por ciento y 44 por ciento sus adversarios.  Al México real lo polarizó la binaria narrativa presidencial, como las más reciente de “no me moverá al centro”.

 

 

Oposición: clases de “El Arte de la Guerra”
Reforma Eléctrica: foros como el IEPES
Te pareces tanto a mí, dirán a Conacyt

  Inexplicable el impulso de los grupos y organizaciones de oposición por ser parte de la carrera por la candidatura presidencial del Partido Oficial que puso en marcha el Presidente Andrés Manuel López Obrador, fiel a su lema de “política es tiempo”.

  Se confunden tantos políticos y analistas al no aceptar que el Presidente López Obrador cambió el escenario, ahora es suyo, y que hombre del Poder, aplastará a cualquier opositor que saque prematuramente la cabeza.

  Sun Tzu en el “Arte de la Guerra”: “ganará quien sabe cuándo luchar y cuándo no luchar… sólo debemos luchar cuando las condiciones son propicias”. Hacen mal en jugar en los tiempos del Presidente y no intentar cambiarle el juego.

 

 

Seguridad: su imposible administración
Corre Monreal al 24 por el acotamiento
De la violencia verbal a la física, un paso

  Desde el inicio del sexenio, el Gobierno lopezobradorista ha cumplido con la promesa de atender lo que, según su diagnóstico, son las causas sociales de la violencia de las bandas criminales, sin embargo, éstas cada día controlan más regiones de México.

 Durante 36 meses se han concentrado con relativo éxito en acciones políticas, electorales y promoción de los cambios prometidos, mientras en seguridad con la receta de dejar hacer y dejar pasar, no atienden, sólo administran la crisis.

  Más la brutal realidad de bandas que suplantan al Estado en muchas regiones de México ya rebasó a la “política de administrar la violencia” y obliga al Gobierno a decidir cuándo cumplirá con su obligación de proteger la vida y bienes de sus gobernados.