Café Político

 

 

Juicio a expresidentes, ¿en serio?
SAT, informalidad, ¿misión imposible?
Cuando ya no alcanzan los bienes

  Ayer se informó que un juez de control dijo que hay elementos para vincular a proceso, por lo pronto, al expresidente Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y Ricardo Anaya, por los sobornos de Odebrecht y caso de Nitrogenados.

 Al mismo tiempo se anunció que la UIF investiga las finanzas de Peña Nieto, de Carlos Salinas y Felipe Calderón. Eso posibilitaría que Palacio Nacional anunciara a los oyentes del Tercer Informe del próximo miércoles: “misión cumplida”.

  Nada impide seguir adelante, pues, para la política electoral de Palacio, son irrelevantes la solidez jurídica de cada caso y hasta la decisión judicial, sólo importa mantener su popularidad y su innegable ventaja en la batalla mediática.

 

 

Crisis existencial para la mayoría morenista
Pemex, la obligada prioridad para Palacio
¿Llegó a su límite la política de seguridad?

  Con la misma coartada de hace tres años, “para evitar el regreso de la corrupción y los moches”, la mayoría morenista intentará quedarse con todas las posiciones importantes de la LV Legislatura de la Cámara de Diputados.

  Amagan con formar con el PT y el Verde la “coalición legislativa” de 278 curules contra las 222 de la alianza opositora, confiados en que las maniobras y triquiñuelas de Palacio vencerán hasta para sacar reformas electorales.

  Nada es imposible en asuntos-trucos legislativos, pero el trato soberbio y ofensivo de los morenistas dificultará quitarle votos a la oposición y para hacerlo tendrán que contradecir lo de “somos distintos, porque tenemos principios”. Ah, la maldita realidad.

 

 

La oposición se refugió en el Congreso
Congelar las rentas, ¿otra vez esa piedra?
Lanzada a moro muerto, la revocación

  Don José Fuentes Mares, el gran historiador chihuahuense, en su obra “Y México se refugió en el desierto” narra como don Benito Juárez, forzado por la intervención francesa, replegó al Gobierno de la República hasta el norte de Chihuahua.

  Ante la ofensiva “purificadora” que, por instrucción de Palacio emprenderán los nuevos gobernadores morenistas, obviamente se mermará el capital político de los partidos de la alianza opositora.

  Tanto que quizá deba aceptar la alianza opositora que el Congreso será su bastión, su trinchera para con el innegable capital político de sus legisladores resistir los intentos de avasallarlos y contratacar, su juarista “refugio en el desierto”.