Café Político

 

 

¿Conservadora la pobreza franciscana?
Los muertos no son sólo estadística
SSA: ¿Están listos para la poliomelitis?

  Al decretar la pobreza franciscana en su Gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador señala el fin del sexenio desde la perspectiva administrativa e inicia la culminación de la tarea iniciada hace ya casi 44 meses: ahorrar achicando al aparato del Estado.

  Administrativamente se cierra el sexenio, pero no en lo político, pues se aceleran las obras magnas sexenales e intensificaran los programas sociales, sin interrumpir la permanente campaña, su personal estilo de gobernar.

  La consigna presidencial parece no interesarse en saber el tamaño que debe tener un Gobierno de México para ser eficaz y eficiente. O que nada es más conservador y neoliberal que el concepto del republicano Ronald Reagan: “gobierno chico, IP grande”.

 

 

Inflación hace fútiles encuestas para 2024
Sucesión, suelo chipotudo, poco parejo
¿Hay subejercicios o austeridad?

  Se ha multiplicado la publicación de encuestas que miden las preferencias para elecciones estatales de 2023, pero sobre todo las preferencias por partido para la elección presidencial de 2024.

  Sin embargo, las agencias calificadoras y otras organizaciones internacionales advierten que, aunque global, la inflación afectará a México durante todo 2023 y empezará a ceder a dos meses de los comicios del 24.

  En esas circunstancias, la carestía y otras variables hacen fútil ejercicio el  calcular preferencias tan prematuramente, pues ignoran el dicho mexicano: "duele más una patada en el bolsillo que una en la entrepierna".

 

 

Ignorar la legalidad, ¿es la línea oficial?
Washington podría ser rudo en 2023
Los traemos como hilachos, dirá la DEA

  “No importa que el INE me sancione, los diputados lo van a desaparecer”, declaró el titular de Gobernación Adán Augusto López,  quien igual que al dirigente nacional de Morena Mario Delgado y tantos otros morenistas, incumple su juramento de respetar y hacer respetar las leyes.

  Es cierto que el presidente Andrés Manuel López Obrador le ha dado vuelta al marco legal con libérrimas interpretaciones de la ley, como declarar el tramo 5 del Tren Maya “asunto de seguridad nacional”, pero hace mal el oficialismo en interpretarlo como una licencia o línea de Palacio Nacional.

  Uno supone que malinterpretan al presidente, porque si tal licencia fuera implícita en acciones y dichos presidenciales, mal anda “la revolución de las conciencias” si promueva la ilegalidad. Hasta Juárez se revolcaría en su venerada tumba.