Café Político

 

 

Los dedazos exigían talento para hilar fino
Banamex: ¿cuán realista será Palacio?
¿Será chiquiconsulta la revocación de mandato?

  En 1981, al decidir que Alfredo del Mazo González fuera el candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México, el Presidente cuido prever choque de intereses de don Fidel Velázquez con los otros santones del PRI mexiquense.

  Encargó a Gustavo Carvajal la tarea de “consensuar”. Les presentó a cada uno de los santones del PRI mexiquense la lista de cinco posibles candidatos. Astutos, vetaron al menos a tres, menos su favorito y uno que disimulaba su preferencia.

  Al hacer oficial el PRI la candidatura, los santones le reclamaron a Carvajal. Éste les mostró las listas y les probó que ninguno de ellos vetó a Del Mazo González. Todos reconocieron el aseo político de hilar fino con que Carvajal los hizo “consensuar”.

 

 

Sucesión, entre las patas de los caballos
¿Ya es Bucareli algo más que interlocutor?
¿Y si cambian los aires en Washington?

  En el pecado ha llevado el Presidente la penitencia por suponer que, a diferencia de sus antecesores, el proceso de elegir a su sucesor podría adelantarse casi dos años y su fortaleza política bastaría para aplacar ambiciones que desata la condición humana.

  Realista, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido forzado a poner en marcha una poderosa operación de control, porque es impensable la injerencia de nadie, ni del senador Ricardo Monreal, en un proceso exclusivo del Presidente.

  A pesar de la importancia del líder de la mayoría morenista en el Senado, el Presidente deja claro a todo Morena y a sus adversarios lo que aprendieron a la mala los alzados cristeros: el alto costo de meterse entre las patas de los caballos.

 

 

Gabinete, los errores son aprendizaje
No cambia el guion de la pandemia
La difícil partitura para el diálogo

  Fue el titular de Gobernación Adán Augusto López el encargado de anunciar los cambios en importantes oficinas del Ejecutivo, cambios hechos a partir de la premisa de un encabezado de El Economista: no existen errores, sólo aprendizaje.

  Así se aprovechará a Rogelio Jiménez Pons en las obras de infraestructura en la subsecretaría del Transporte en la SCT, sin importar los líos por el trazo del Tren Maya. De Bienestar llega Javier May, no precisamente cubierto de gloria.

  Como dijo el clásico, haiga sido como haiga sido, los cambios disimulan ineficacias y, salvo un cambio con sello del 24, el resto parecen indicar algo inaceptable para cualquier manager de beisbol: quedan pocos confiables en la banca.