Café Político

 

 

FGR y UIF, ¿más nubes en el edén?
Senado: más causas para desaforar
A veces corrompen por causa noble

  La semana pasada retumbaron en el Salón Tesorería de Palacio Nacional los opuestos puntos de vista sobre vacunas y vacunación entre el canciller Marcelo Ebrard y el subsecretario de Salud Hugo López Gatell.

  Ayer retumbaron los muros cuando el Presidente Andrés Manuel López Obrador aplicó duro coscorrón al titular de la Unidad de Inteligencia Financiera Santiago Nieto y le dijo sólo investigar cuando se lo pida el Fiscal Alejandro Gertz Manero.

  El coscorrón se cubrió con otras narrativas, pero el inquilino de Palacio evita que, el afán de hacer tanto del queretano Nieto fuerce a Gertz Manero, nada maneado, a ripostar y exhibir, otra vez, la antipatía entre dos colaboradores importantes.

 

 

Morena: si se fue la cabra al monte
Seguridad; costo de no coordinarse
Ira femenil, la variable para 2021

  Con el coloquial "la cabra tira al monte" se previno al dirigente nacional de Morena Mario Delgado contra la innata rijosidad con que en su partido dirimen las diferencias preelectorales, electorales y poselectorales.

   En Nuevo León, los grupos – o tribus, como suelen llamarlos- no pudieron conciliar sus diferencias y la candidatura a la gubernatura la definirá la habitual y salomónica encuesta.

  No pudieron evitar que la cabra tirara al monte, lo cual explica la, valga la redundancia, alianza con Nueva Alianza. Mario Delgado aplica la máxima de Lenin: "para salvar a la revolución no me importa cenar con el diablo".

 

 

Rosario: silencioso regocijo de priístas
Salud: ¿desacuerdos en el gabinete?
¿Hábito salinista ya contagio a la 4T?

  Si uno revisa la declaración del abogado de la encarcelada extitular de Sedatu Rosario Robles, se negocia su calidad de testigo protegido e involucra al otrora poderoso Luis Videragaray en los tejes y manejes de la "estafa maestra".

  Lo responsabiliza de urdir la trama que presuntamente desvió recursos para campañas políticas, lo cual no implica que necesariamente se hayan destinado a apoyar candidaturas priístas, como algunos suponen.

  Dos meses antes de las elecciones de 2015, desastrosas para el PRI, priístas de hueso colorado decían que sus candidatos peleaban contra las traiciones de funcionarios federales. Esos priístas de hueso colorado festejan desde ya la acusación de Rosario.