Nuevo León: ¿dócil peón del ajedrez nacional?
Evolucionan bandas del crimen organizado
Kissinger, la crueldad de la geopolítica

  En la mañanera de ayer se dijo de Samuel García, el estrafalario gobernador de Nuevo León, palabras, palabras manos, que hay enojo contra el norteño mandatario porque es una candidatura atractiva para la clase media.

  Sólo un alienígena recién llegado niega que Samuel García es el esquirol de la elección del 24 y desempeña el rol asignado por el Presidente en una jugada que podría crear una crisis política que, como en los viejos tiempos, resolvería el Senado de la República.

  Paradójico que Nuevo León, con poderosa industria, sede de las principales empresas nacionales y centro empresarial clave en América Latina, dócilmente acepte el rol de peón del ajedrez político que podría sumirle en grave crisis política.

 

Evolucionan bandas del crimen organizado

 

  En Quintana Roo, fuerzas federales de seguridad rescataron a siete agentes del Instituto Nacional de Migración, secuestrados por criminales que les advirtieron cesar los operativos contra el tráfico de personas, una de las actividades a que ha expandido sus actividades el crimen organizado.

  Las bandas del crimen organizado han evolucionado y creado estructuras gerenciales que explican que cada día tengan influencia en más comunidades de la República y más sectores de la vida nacional. 

  No importa cuántos jefes de plaza, de seguridad u operadores financieros sean detenidos, en la nueva estructura son reemplazables. “Sigan el dinero”, dicen algunos. Aun así, al final del día controlar al crimen organizado, tras un sexenio de laxitud, costará mucho dinero y, tristemente, mucha sangre.

 

Kissinger, la crueldad de la geopolítica

 

  Murió Henry Kissinger, el inmigrante alemán que pagó con creces a Estados Unidos darle refugio en 1938 al huir de la persecución nazi, pues con el tiempo se convirtió en el poderoso Secretario de Estado que fue determinante en la consolidación de la hegemonía mundial de su patria adoptiva.

  En 2016, “The Atlantic” la preguntó si había mea culpa por las consecuencias sangrientas de sus decisiones geopolíticas, respondió con una pregunta: “¿cada servidor público estadunidense debe preocuparse por como verán sus puntos de vista dentro 40 años?”

  Justificadamente le reprochamos no arrepentirse de sus decisiones geopolíticas, pero, trágicamente, nadie libra batallas geopolíticas sin tomar decisiones que han costado vidas humanas. Supongo que cada quien ha lidiado a su manera con su conciencia o sus personales demonios.

 

NOTAS EN REMOLINO

 

  Con paciencia, el Presidente Andrés Manuel López Obrador juega sus cartas en el affaire de cubrir la vacante en la Suprema Corte de Justicia. Todavía tiene dos semanas para decidirse si cubre la vacante o deja hasta enero a la Corte con diez ministros… Inaceptable que la estricta disciplina militar acepte que en la prisión del Campo Militar haya desabasto de medicamentos para atender a los reclusos… A propósito de austeridad, en el Tribunal de Justicia Administrativa de CDMX se les agotó el fondo de contingencia y ya tienen déficit de 114 millones de pesos. Pronto no podrán pagar las pensiones… A quienes preocupa que pasará dentro de 10 meses le viene bien lo dicho por Clive Staples Lewis: “el futuro es algo que cada quien alcanza a un ritmo de sesenta minutos por hora, haga lo que haga, sea quien sea”