Comentario con López-Dóriga

No es posible ser totalmente transparente

   Se confirma que, como decía don Porfirio Díaz, es bien difícil gobernar a los mexicanos.

    Lo confirman la indignación, quizá más falsa que real, que tantos expresan por la reunión del Presidente López Obrador con el señor Jared Kushner, yerno del señor Trump.  Unos reclaman el sitio de la reunión, otros que se haya celebrado, peor están quienes exigen conocer todo lo que platicaron.

  Es lo malo de las narrativas que han transformado a la transparencia en un fetiche. La vida real es distinta. Muchas veces las relaciones entre los gobiernos deben conducirse lejos de los reflectores, para evitar problemas y sofocones.

   Exigir saber todo lo que platicó el Presidente con el señor Kushner es, siendo generosos y dicho con todo respeto, Joaquín, una ingenuidad y ya sabemos que a la ingenuidad a veces hay una línea muy fina que la separa de la tontería