Comentario con López-Dóriga

Austeridad paraliza al IMSS

   Desde el arranque del sexenio, hace 87 días, todos los funcionarios se comprometieron a aplicar la fórmula de la llamada “austeridad republicana”, cuya traducción al lenguaje común es el recorte de gastos y el despido de personal.

   Nadie ha querido quedarse atrás, todos cumplen con la consigna de reducir salarios y reducir el número de empleados de confianza, aunque no siempre con, digamos, el cuidado de asegurarse que las tareas sustanciales de las oficinas no sean afectadas. Todo por la austeridad.

   Así vimos al director del Instituto Mexicano del Seguro Social Germán Martínez Cázares anunciar de un recorte de 4 mil millones de pesos en el gasto de la institución.

   Ya en clínicas y hospitales de la Ciudad de México, se siente el efecto del recorte.  Consultorios cerrados, como si la demanda de atención bajara. O la tardanza en reparar equipo, o la eliminación de personal administrativo, lo que retrasa cualquier trámite.

   Si eso ocurre en la capital de la República, imagínate en provincia.

  Ojalá reflexionen. El IMSS no es una dependencia más, es vital para la estabilidad social.