Comentario con López-Dóriga

Oposición digna

   Quizá tenga Claudia Ruiz Massieu, dirigente nacional del PRI, cuando sostiene que las viejas formas de hacer política no convencen a los votantes.

   Quizá tengan razón quienes sugieren un cambio de nombre, no sería la primera vez que el partido cambia de nombre, pero no deben renegar de todo su pasado, no siempre fue oscuro.

   Por ahora cumplen con su deber: defender las políticas del actual gobierno, pero ojalá y piensen que harán cuando, como dijo el Presidente Enrique Peña Nieto, a partir del uno de diciembre se retire de la política.

   No será fácil que, sin hacerse trizas, encuentren la ruta de regreso del frío glacial a donde los envío la elección, tendrán que intentar ser una oposición digna en el Congreso, porque a partir del uno de septiembre, la aplanadora morenista será como fue la priísta de hace 25 años.

   Veremos de qué están hechos al ser oposición casi testimonial, porque en la legislatura que comenzará en septiembre, los reporteros pondrán de moda una frase ya casi olvidada: la oposición gana los debates, pero pierde las votaciones.