Comentario con López-Dóriga

Supervisión austera

  Haiga sido como haiga sido, bastó la pública acusación del Gobierno de Estados Unidos contra tres instituciones financieras para cimbrar hasta sus cimientos al sistema bancario de México.

  Durante un cuarto de siglo los sucesivos gobiernos construyeron un sistema de normas y supervisión sobre los bancos para prevenir hechos como los denunciados por el Gobierno de Estados Unidos.

  Si es cierta la acusación del gobierno norteamericano, nos hace suponer que algo aflojo la autoridad mexicana en su vigilancia y me pregunto si la incertidumbre en que sume al sistema bancario mexicano es el daño colateral porque desde hace siete años la Unidad de Inteligencia Financiera sólo hace tareas políticas para el Gobierno de la República.

  Conste, Joaquin, es pregunta.