Comentario con López-Dóriga

Volvernos insensibles 

  Hace unos días, hablando de las bandas del crimen organizado, comenté: los bárbaros están a la puerta.

  Me equivoqué, Joaquín, ya están entre nosotros. Me explico.

  El pasado martes, asesinaron a tiros al propietario de un establecimiento comercial en la Colonia Álamos de CDMX.

  Apenas alcanzaron una nota en páginas interiores de un diario las declaraciones de la familia de que se había negado a pagar el derecho de piso que exigía un grupo criminal.

  Es triste que la tragedia del asesinato de una persona sea parte de la cotidiana normalidad.

  Cuidado con la indiferencia, pues a la indiferencia sigue la insensibilidad, y, Dios nos libre de la insensibilidad, porque volvernos insensibles significaría el triunfo de las bandas del crimen organizado.