Comentario con López-Dóriga
¿Para que una crisis constitucional?
Cada día se reboruja más el desencuentro entre Gobierno de la República y el Poder Legislativo con la Suprema Corte y lamentablemente parece empeorar.
Pensar que no habría resistencia de jueces y magistrados y se someterían al inmenso poder del Gobierno y su partido, es como esperar que irían cantando alegremente a la guillotina los condenados por el terror de Robespierre.
Uno supondría que la estrategia para aplicar la Reforma Judicial sería evitar que los desencuentros condujeran a una crisis constitucional.
Pero, aunque no sería la primera ni la última vez que me equivoco, tengo la impresión de que al Gobierno y su partido no les desvela una crisis constitucional. Y me pregunto: ¿para qué querrían el Gobierno y su partido una crisis constitucional?