Comentario con López-Dóriga

Menos sueldo, menos prestaciones

  Como cada sexenio, sin importar el partido que gobierne, cuando las circunstancias apremian y exigen ajustar el gasto público, los gobiernos hacen recortes de personal.

  La reducción del déficit fiscal, a querer o no, significará que en las dependencias del Gobierno Federal habrá despidos de personal, los no sindicalizados, y los nuevos funcionarios no sólo tendrán que hacer mejor trabajo que sus antecesores y, en un descuido, con el pretexto de que no puede haber gobierno rico y pueblo pobre, los nuevos funcionarios también tendrán que resignarse a menos sueldo o a menos prestaciones.

 Y probablemente las estadísticas del INEGI reflejarán un pequeño aumento en la economía informal.

  Dirán los técnicos que para hacer omelette hay que romper las cáscaras de los huevos.