Comentario con López-Dóriga

La práctica de ganar votos a cambio de favores

  Ayer, durante la mesa política de los miércoles pareció una expresión de cinismo sugerir que, si no ganara el debate de la sobrerrepresentación, el Gobierno podría tener la mayoría calificada ofreciendo favores a los legisladores que hiciera falta.

  La práctica de ganar votos a cambio de favores, es milenaria. ¿Cínica? Quizá, pero no siempre con fines malignos.

  Ejemplo, en enero de1865, Abraham Lincoln y su Secretario de Estado William Seward, ofrecieron posiciones federales para algunos miembros de la Cámara de Representantes que ya se retiraban. Ese soborno permitió reunir los votos para aprobar la decimotercera enmienda de la Constitución de Estados Unidos.

  Paradojas centenarias de la política real, don Mario, pues al aprobar esa enmienda constitucional Estados Unidos abolió la esclavitud.