Comentario con López-Dóriga

Agriar más la relación con Washington 

  Explicable que un Presidente para quien su personal honestidad es atesorado capital ante la opinión pública se indigne por un reportaje que revela que agencias norteamericanas investigaron acusaciones de presuntos tratos de gente de su entorno cercano con capos de la droga.

  Pero a siete meses del fin de su sexenio, el Presidente López Obrador podría tomar en cuenta la probabilidad de que el próximo noviembre la Casa Blanca la ocupe Donald Trump, más implacable e intolerante que antes. Sólo pregúntenle a Ebrard.

  Quizá, sólo quizá, valdría preguntar si lo mejor para México es agriar más la relación con Washington y dejarle la víbora chillando a la próxima inquilina de Palacio Nacional.