Comentario con López-Dóriga

Guardia Nacional con las manos atadas

  En un año se acaba el sexenio y es una pena que el proyecto de la Guardia Nacional, que pudo garantizar la seguridad, por disputas políticas, por celos institucionales, no lo pudo llevar a la práctica con éxito el Gobierno de la República.

  En México, con las dos terceras partes de los municipios sin recursos económicos y humanos para la seguridad pública, la Guardia Nacional pudo ser la solución, como en Francia lo es la Gendarmería para las pequeñas comunidades.

  Tanto se enredó el Gobierno que, mientras la Gendarmería francesa puede investigar delitos y aprehender responsables, aquí a los 120 mil guardias nacionales les ató las manos.

  Por ahora, como dijo José José, lo que no fue no será. Quizá en 2025.