Comentario con López-Dóriga

Insiste en negar la realidad

  Ayer hubo una marcha por la paz en Cuernavaca, convocada por el obispo Ramón Castro. Advirtió que el país está salpicado de sangre y que las bandas del crimen organizado se preparan para influenciar en las elecciones presidenciales de 2024.

  Aunque el obispo diga que la violencia de las bandas criminales destruye el tejido de la sociedad, el oficialismo insiste en negar la realidad.

  Me pregunto si la obcecación electoral es tanta que impide al Gobierno y a la sociedad aceptar, por ejemplo, la barbarie de dejar en la puerta de una florería de Los Mochis una corona mortuoria y una caja con genitales humanos es el síntoma alarmante de que algo ha empezado a pudrirse en el México real.