Comentario con López-Dóriga

Dimes y diretes presidenciales

  No es la primera vez que cuento esto en tu espacio, Joaquín, pero en las circunstancias actuales me parece pertinente.

  Alguna vez el expresidente Miguel de la Madrid, cuando todavía estaba en el poder, comento que los Presidentes de México deben evitar siempre ser predecibles.

  Cuando un Presidente es predecible corre el riesgo de ser manipulado, no sólo por sus adversarios, hasta por sus colaboradores, para aprovechar mejor su cercanía con el Poder.

  Hoy recordé aquella advertencia, porque me parece delicado que el Presidente de México se haya dejado arrastrar a intercambiar dimes y diretes con Ricardo Anaya.

  Eso, aunque nadie de Palacio se lo diga, es impropio del Jefe del Estado Mexicano, el Presidente está obligado a respetar la investidura.