Comentario con López-Dóriga

El pasto está muy seco

   No fue espontánea la violencia de ayer en Guadalajara. Fue una violencia bien organizada que ya logró confrontar al Presidente con el gobernador jalisciense Enrique Alfaro.

   Aunque el jalisciense matizó su declaración de ayer, el Presidente, que gusta de un buen pleito, arropó a los manifestantes calificándolos como “jóvenes ofendidos, agraviados, indignados”.

   ¿Qué necesidad? Diría Juan Gabriel.

   No duden que, en cualquiera otra ciudad, en otro momento, habrá otro abuso policíaco. El Presidente y los gobernadores harían bien en recordar aquella advertencia de Miguel de la Madrid:

   “Señores, el pasto está muy seco, cuiden a sus policías, cualquier abuso puede provocar un incendio”.

   Lo dijo hace 38 años y, aunque algunos o algunas se molesten. Sigue vigente el consejo.