Flaco favor

  Es innegable el triunfo en la sucesión presidencial del grupo que respaldó la postulación de José Antonio Meade como candidato priísta a la Presidencia de la República.

  Ya ganaron. Por eso no entiendo la necedad de algunos en lanzar críticas e inventar historias contra el ex secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong.

  Quizá porque fue el adversario más poderoso en la disputa por la candidatura. Aún así, no se entiende el afán por desacreditarlo, por acusarlo de sabotear la campaña presidencial del PRI y sus aliados, el Partido Verde y el Panal.

  ¿Por qué los “trascendidos” y versiones para hacer polvo a quien ya le ganaron la carrera? No se dan cuenta que, al final de cuentas, a Osorio Chong las bases priístas lo ven como uno de los suyos, las mismas bases priístas que, como se ha dicho, si bien no bastan para ganar la presidencia, también es cierto que sin ellas el triunfo es imposible.

  Me parece singular manera de buscar la cohesión priísta. Y me parece que le hacen flaco favor a José Antonio Meade.