Café Político

 

 

Fuerza el México real a usos del pasado
Tatiana y su pesada agenda del T-MEC
Radicales del pasado rondan a la UNAM

  Fue el titular de la fiscalía especializada en delitos electorales José Agustín Ortiz Pinchetti quien acuño para la 4T la denominación de Cuarta República, prueba de lealtad ideológica. Por eso el veloz trámite a las denuncias presidenciales.

  La estrategia electoral presidencial topó con las fuerzas locales del México real. Buscaron en el baúl de trucos del “partido hegemónico” del siglo veinte y sacaron acusaciones por delitos electorales contra los dos opositores punteros en Nuevo León.

  No era opción, como dicen los chinos, perder cara, y al Presidente de la República, como a todos sus antecesores, no le importa un eventual desgaste, pues oyó al italiano Andreotti decir: “Los únicos que no se desgastan son quienes no tienen el Poder”.

 

 

T-MEC: ten cuidado con lo que deseas
¿Quién pagará el costo de la carestía?
Pisó callos el plan de la Guardia Financiera

  En el marco del T-MEC la AFL-CIO presentó demanda por incumplimiento a acuerdo laboral en empresa mexicana y la titular del Trabajo Luisa María Alcalde confirma aquello de “cuidado con lo que deseas, se te puede cumplir”.

  En 2018, en los toques finales al T-MEC, ella dijo no tener problema con la injerencia estadunidense “para limpiar al sindicalismo mexicano”. Hoy, seguro recordará la frase de Virgilio: “teme a los griegos cuando traen regalos”.

  Descubrirá que para la AFL-CIO, por ahora, “apoyar la libertad sindical” es crear condiciones laborales que poco a poco hagan menos rentable para los norteamericanos traer sus plantas a México. O sea, no dan brinco sin huarache.

 

 

Algo muy grave detonó el iracundo “al carajo”
Libros de texto dividen a la Cuarta República
Elecciones: listo el Gran Ejercito popular

  Aunque no justifica, la frustración de haber estado tan cerca de la Presidencia en la elección de 2006 explica aquel iracundo “¡al diablo con las instituciones!” lanzado en el Zócalo por el hoy Presidente Andrés Manuel López Obrador.

  Es cierto que no tiene precedente que, conforme se acerca la elección intermedia el cotidiano discurso presidencial sea más provocador, pero encaja con su dificultad para separar la investidura del activista.

  ¿Qué paso el viernes? ¿Qué impactó al Presidente tanto como para alterar tanto su ánimo? Para él ánimo personal algo tan grave como los eventos de 2006, lo hizo lanzar un iracundo “al carajo con actos demagógicos”. ¿Qué sería?