Café Político

 

 

Medicamentos: ¿quitaron la tentación?
Justicia y gracia a gobernadores amigos
Basílica: ¿cuca López Gatell a CDMX?

  “Quita la tentación, quita el pecado”, dice un antiquísimo refrán, y el Presidente Andrés Manuel López Obrador delegó en una oscura oficina de la ONU la tarea de comprar en el extranjero medicinas e insumos para el sector salud.

  Si uno acepta su explicación acerca del “poder corruptor de las farmacéuticas y las distribuidoras, pues hasta tenían infiltrados en el gobierno”, bien puede concluir que desconfía que sus funcionarios puedan resistir la tentación.

  Si hasta abril llegarán los primeros medicamentos comprados en el extranjero, el Gobierno de la República tendrá que sudar para justificar eventuales desabastos y más vale se preparen a soportar reclamos ciudadanos poco amables.

 

 

IMSS: ¿Cuánto más lo exprimirán?
¿Otro pacto fiscal o un gambito federal?
¿Gesto a favor del general Cienfuegos?

  Según el director general del IMSS Zoé Robledo, para 2021 se contratará a más de 6 mil médicos y abrirán un 30 por ciento más de plazas para los residentes, en consonancia, claro, con la narrativa de intencionales carencias del pasado.

  Seguramente que los directivos del IMSS ya hicieron las corridas financieras que les permitieron determinar cuánto más se gastará el instituto de sus reservas para costear este aumento en su presupuesto, que ya será permanente.

  ¿Garantizarán que tanto forzar las finanzas del IMSS con cargas adicionales para cumplir objetivos del sexenio no pondrá en riesgo la viabilidad financiera de la institución clave para la estabilidad social y política de la República?

 

 

Alianza federalista: curva de aprendizaje
¿Un plan Marshall latinoamericano?
Desorden de salud en Bélgica

  Así como en Palacio subestiman la profunda desconfianza en los Estados hacia el Gobierno Federal, la Alianza Federalista sobreestima su capacidad para enfrentar con estridentes declaraciones a un experto como el Presidente López Obrador.

  Al tiempo que declaran, los gobernadores deben buscar cauces legales para cobrarse los agravios presupuestales, fiscales y políticos recibidos de una Federación que a tantos amedrenta con los rayos lanzados desde el Olimpo de Palacio Nacional.

  Ellos pueden ganar en el terreno jurídico, porque en el otro, en el de las estridencias, al Presidente le basta descalificarlos como electoreros, y sus devotos feligreses se encargan del linchamiento. Caray, ¿aún no lo conocen?