Comentario con López-Dóriga

Mercedes Aguilar

   Esta es una de esas veces, Joaquín, en que uno siente que las palabras no son suficientes.

   No bastan para expresar el dolor por la muerte de Mercedes Aguilar Montes de Oca, mi querida amiga y maestra, de cada charla con ella siempre aprendí algo.

   No bastan para hablar de Meche Aguilar en Radio Noticias de El Heraldo de México, ni para describir su trayectoria como reportera y catedrática, maestra de generaciones de periodistas, paradigma de honradez profesional e integridad personal.

   La tristeza es mayor porque la maldita pandemia nos roba hasta la posibilidad de una despedida adecuada de quienes queremos.

   Estoy seguro de que Meche descansa en paz, pues ya está en Casa del Padre.