Café Político

 

TLCAN: cadenas de producción
Fractura social por violencia verbal?
¿Serán apresuradas candidaturas presidenciales?

  Ni los negociadores mexicanos ni canadienses se sorprendieron de la dureza del discurso del representante comercial de Estados Unidos Robert Lighthizer al iniciarse las rondas de negociaciones para modernizar el TLCAN.

  Si el discurso norteamericano no se modifica en las pláticas, se corre un riesgo inaceptable para México y Canadá, el eventual trastorno – y hasta ruptura- de las cadenas de producción en los tres países firmantes del acuerdo comercial.

  Hay opciones, pero, en palabras del Secretario de Economía Ildefonso Guajardo, un negociador no debe ser optimista, debe ser realistas y, eso sí, negociar con actitud positiva. Bien, hasta que un tuit rompa el encanto.

 

TLCAN: apenas las primeras escaramuzas
Nuevos gobernadores y poderes judiciales
Política social, alivia, no soluciona pobreza

  Quienes han participado en negociaciones de contratos colectivos de trabajo saben que las primeras reuniones son para plantear las aspiraciones de las partes, algo así como una carta a los Reyes Magos.

  Algo así será la primera reunión para renegociar el TLCAN que hoy empieza en Washington, se plantean muchos temas, entre los cuales están los que realmente interesan a las partes.

  Días malos y días buenos prometió el Secretario de Economía Ildefonso Guajardo, conviene que acá en México así lo aceptemos y no estemos con la manía de tomarle el pulso a las negociaciones cada media hora. Esto apenas empieza. Paciencia.

 

Usos y costumbres, ¿del PRI?
Muy raro el caso Odebrecht
Sin instituciones, el autoritarismo

  “La Costumbre del Poder”, tituló Luis Spota a su trilogía, imagen agria de lo que fue el sistema político mexicano. En ese marco, a muchos se les llena la boca para descalificar a la Asamblea Nacional del PRI como ejemplo de “usos y costumbres priístas”.

  Así se enlista la disciplina, el controlado debate de los temas y, por supuesto, la selección de los candidatos, sobre todo, de los candidatos a la Presidencia. Pero hasta los más agrios críticos juegan a ponerle rostro a aquello que Spota llamó “el retrato hablado”.

  De alguna manera, uno no puede menos que preguntarse si los criticados usos y costumbres priístas no son reflejo de una idiosincrasia nacional, la cual reflejan hasta a las más lúcidas mentes de los analistas.