Con el Café 15/Jul/07
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

Edición de Hoy 
Fin de Semana 
Archivo 
Comentarios 
Suscribirse 
Cancelar 

 

cafepolitico.com>Con el Café>Archivo>2007>Julio 2007> Con el Café 15/Jul/07


 

 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 4

15 de Julio de 2007

Número 154

 

UN TABLERO DE AJEDREZ

La semana pasada se advirtió en este espacio que el escándalo provocado por el chino nacionalizado mexicano Zhenli Ye Gon no se disiparía, por el contrario, se enconaría.

No sólo se ha enconado, sino que a él se han sumado los atentados contra ductos de Pemex, asunto que se ha visto igualmente enredado por la crispación política.

En ambos casos se percibe una cierta incapacidad para manejo de crisis. Nos explicamos.

El equipo del Presidente Calderón mostró una excepcional capacidad para manejar los contratiempos de la campaña; pero es muy distinto el manejo de crisis en una campaña, donde son las declaraciones las que predominan, al manejo de crisis desde el Estado, donde las declaraciones tienen que corresponder con acciones adecuadas y obedecer a una estrategia diseñada para preservar la imagen del Estado.

El caso del popularmente ya conocido como “el chinogate” y la difusión de rumores, desinformación, no han sido eficazmente contrarrestados por una razón muy simple: el caso ha sido tomado como un agravio al Presidente Calderón y a su equipo, no como un desafío jurídicamente endeble, pero mediáticamente fortalecido contra el gobierno de México.

Por eso “El Padrino” de Mario Puzo es una lección empírica de política con aquello “no es personal, es asunto de negocios”.

Está a tiempo aún el gobierno del Presidente Calderón de que “el chinogate” sea un asunto de negocios del Estado mexicano, no un asunto personal.

Aunque los atentados del EPR contra los ductos de Pemex son otro asunto, distinto, paradójicamente hay un hilo conductor: la incapacidad para reorganizar el aparato de inteligencia del Estado, de coordinar a sus distintos organismos, cuya finalidad fue tan irresponsablemente distorsionada por el ex secretario de Gobernación Santiago Creel, durante la dislocada presidencia de Vicente Fox.

En primer lugar, el EPR actúa de nuevo porque sus filas recibieron nuevos reclutas después del conflicto de Oaxaca. En segundo, porque allá abajo siguen cultivándose el rencor y el resentimiento.

Ante eso, el gobierno calderonista vive las consecuencias de la visión economicista de la gestión del Estado con que llegó el panismo al poder desde 2000. Y los prejuicios ideológicos y partidistas que les han llevado a mostrar poca o nula eficacia para procesar los conflictos políticos y sociales, los cuales tienen que ser confrontados con acciones de gobierno y negociaciones inteligentes, no sólo desde la perspectiva económica y financiera.

Luego, tristemente, la disputa por las parcelas burocráticas, las mezquinas ambiciones de poder burocrático han llevado a una patética descoordinación de los organismos de inteligencia.

Esos organismos de inteligencia son quienes recaban en el campo la información, la cual tiene que ser procesada y analizada para tener evaluaciones que permita el Estado la posibilidad de tomar decisiones adecuadas.

Pero en tanto no se privilegian los recursos humanos, paradójicamente se canibalizan los recursos tecnológicos.

Hace falta una coordinación única de los servicios de inteligencia, para aprovecharlos al máximo.

Pero mientras el Presidente Calderón no ponga fin a las rencillas burocráticas y los obligue a coordinarse con un mando central en Los Pinos, seguirán desperdiciándose esfuerzos y dinero.

Quizá esta crisis convenza a los hombres de Los Pinos que la función constitucional de estar a la cabeza del Estado significa atender a un tablero de ajedrez, un tablero en el cual las circunstancias cambian repentinamente y hay que estar preparados para actuar en consecuencia.

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2007 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com