Ha sido muy criticada la gira europea del Presidente
Calderón, aunque en estricto rigor cumplió con el objetivo fundamental: mostrar
que el Presidente Calderón ha asumido la Presidencia con todas sus facultades y
responsabilidades. México tiene un solo gobierno.
El desliz verbal, al discutir con el Presidente de
Brasil Luis Inazio Lula da Silva, ha provocado agrias críticas, estentóreas
reclamaciones del Presidente de Venezuela Hugo Chávez. El Presidente Calderón
se dejó llevar por su confianza como parlamentario y no le ayudaron a
prepararse adecuadamente para la discusión.
Es una lección que tienen que aprender en Los Pinos.
En el escenario internacional no se puede improvisar.
En el escenario nacional, la torpeza de Andrés Manuel
López Obrador, incapaz de resistir la tentación de recuperar presencia, ayudó a
que perdiera fuerza lo que se veía como la unificación de las organizaciones
sindicales y campesinas para protestar por la carestía.
Y el gobierno de Calderón salvó el escollo con un
comunicado y el anuncio de nuevas medidas para combatir las alzas de precios,
aunque en los hechos dichas alzas, particularmente en los productos de la
canasta básica, aún repercuten en las economías familiares de las clases populares
y las clases medias.
Públicamente han reconocido los miembros del equipo
del Presidente Calderón que en sus cuidadosas estrategias no contaban con las
alzas en los productos de la canasta básica.
Y no han conseguido aún recuperarse del estupor.
En Los Pinos se ha diseñado una meticulosa estrategia
de mercadotecnia política, la cual confían les permitirá fijar la agenda de
cada mes y mantener los debates y discusiones dentro de los límites que
consideran controlables.
Esa estrategia mercadotécnica, sin embargo, parece ser
muy inflexible. No se incluyen las variables siempre impredecibles de los
vaivenes de las discusiones en el Congreso de la Unión, de acontecimientos
políticos extraordinarios y, por supuesto, el permanente acecho a que estará
sometido el gobierno del Presidente Calderón. No le perdonarán un solo error,
siempre lo magnificarán.
La estrategia mercadotécnica no ha tomado en cuenta
las dificultades para conseguir que el panismo acompañe todas y cada una de las
iniciativas calderonistas.
Como sea, mañana, al celebrarse el aniversario de la
promulgación de la Constitución, se afirma que el Presidente Calderón
aprovechará la ocasión para lanzar su proyecto sexenal, para fijarle metas a su
sexenio y, con ello, fijarle metas al país.