Con el Café 17/Dic/06
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

Edición de Hoy 
Fin de Semana 
Archivo 
Comentarios 
Suscribirse 
Cancelar 

 

cafepolitico.com>Con el Café>Archivo>2006>Diciembre 2006> Con el Café 17/Dic/06


 

 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 3

17 de Diciembre de 2006

Número 129

 

TIEMPO DE PRAGMATISMO

Se han cumplido las primeras dos semanas del gobierno del Presidente Felipe Calderón. Y tal parece que será corta la luna de miel con sus adversarios, con sus partidarios, con los medios y con la opinión en los medios.

La tarea de estructurar su equipo de trabajo, a la vez que lidia con la siempre polémica tarea de negociar con el Congreso los presupuestos federales del próximo año, han exigido este año más esfuerzo que en otros sexenios.

No hay duda que los adversarios del Presidente Calderón no le darán minuto de descanso. El PRD posiblemente el más agresivo, porque a pesar de que algunos quieren matar a base de encuestas a López Obrador, la fuerza del ex candidato presidencial es mucha en el partido, así que nadie se le puede oponer abiertamente. En cuanto al PRI, con el problema adicional de que enfrenta una opinión en los medios muy parcial, poco objetiva, tiene dificultades aún para decidir cómo, cuándo y en qué condiciones votaría con el PAN en el Congreso.

El gobierno del Presidente Calderón ha tenido que empezar a lidiar con los pendientes que le dejó Vicente Fox:

Primero el tema de Oaxaca, donde la táctica ha sido disuadir la violencia, pero también pasarle la responsabilidad de la seguridad de la ciudad capital al gobierno del Estado. Ahí serán las circunstancias, los actores políticos, tan diversos y complicados como son, los que irán permitiendo al Ejecutivo trazar una estrategia a mediano plazo.

Segundo, el grave problema de deterioro de seguridad pública, resultado de la laxitud foxista. Mientras su gabinete de seguridad utiliza los primeros noventa días del gobierno para presentarle al Presidente una estrategia más de largo plazo contra la delincuencia organizada, ha tenido que organizar la operación “Michoacán”, durante la cual se prueban tácticas, maniobras y se acumulan experiencias, a la vez que se le da cierta tranquilidad a un Estado donde el gobierno local ya estaba totalmente rebasado por la violencia de los narcos.

Y tercero, la inmediatez del presupuesto y la urgencia de disponer de uno para el primer año de gobierno, por ahora ha hecho a Calderón posponer algunas de sus propuestas. Al arranque del año, sin duda, escucharemos propuestas al Congreso y el anuncio de medidas que puede tomar en materia económica el Ejecutivo y que no necesitan aprobación de los legisladores.

Por ahora, Calderón ha ocupado su tiempo en llenar los puestos del Ejecutivo, tarea que no es tan fácil como parece, pues además de las designaciones directas, hay miles de posiciones que deberán ser ocupadas.

Y, pues ha tenido que pagar las deudas políticas. No ha podido evitarlo.

No es, por supuesto, para emitir juicios tan radicales como algunos que se escuchan o se leen en los medios. Y eso nos lleva a un pendiente que tiene el Presidente Calderón: la estructuración de un mecanismo eficaz para la comunicación política, una comunicación política que le de margen de maniobra y a la vez le permita resistir las duras embestidas de sus adversarios.

Es un error suponer que todo lo pueden hacer con la publicidad. Y por ahora, igual que Fox, el equipo de Calderón parece concentrado en la publicidad.

Después de dos semanas, las tormentas que han tenido que enfrentar y las polémicas provocadas por nombramientos o acciones del gobierno de Calderón tienen que haber dejado la lección de que la publicidad no es comunicación política. La mejor prueba es que no han conseguido ni siquiera que el panismo este en sincronía con lo que quiere hacer un Presidente panista.

Es quizá, un problema de actitud, ya advertido en este espacio cibernético. Es cierto, ganaron la elección, pero por un margen muy estrecho, lo cual naturalmente les deja muy estrecho margen de maniobra.

Y menos tendrán si tantos del primer equipo se comportan como si ya se hubieran disipado las tolvaneras levantadas por la elección del 2 de julio.

Mucha inteligencia y una eficaz tarea de gobierno es lo que necesita el gobierno de Calderón para conseguir estructurar un proyecto de gobierno nacional, que le permita empezar a atender los urgentes problemas de desigualdad, pobreza y desempleo de la República.

Y esos problemas hay que enfrentarlos con un gran pragmatismo, pero también con mucho realismo político, el suficiente como para entender que no es hora de sesgos ideológicos, la batalla política en la que están, al menos desde la perspectiva del Ejecutivo, tiene que despojarse de esos sesgos para servirle mejor a la Nación.

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2006 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com