Como consecuencia de lo competido de las eleccionespresidenciales, del conflicto postelectoral y de la crispación latente, se han
modificado las perspectivas de todos los partidos.
Las nuevas circunstancias han provocado una suerte de
crisis en el seno de las tres principales fuerzas políticas de la República, lo
que las obliga a intentar reinventarse para posicionarse para las elecciones
legislativas de 2009.
PARTIDO
ACCIÓN NACIONAL
La pequeña ventaja con que ganó Felipe Calderón laPresidencia de la República le obliga a entablar negociaciones con las otras
fuerzas políticas, a privilegiar políticas públicas concentradas en objetivos
sociales, a fortalecer el control del Estado sobre los agentes económicos y a
matizar los criterios muy conservadores de sus partidarios en Acción Nacional.
Eso obligará al partido a moverse hacia el centro y a
abandonar posiciones extremas.
Ese desplazamiento al centro implicará una renovación
de actitudes y necesariamente de personas en las directivas del Partido Acción Nacional.
El primer paso será conseguir que, pese a todo, los
legisladores del PAN puedan operar políticamente con el Presidente Calderón.
Exigirá que el PAN archive, aunque sea temporalmente,
comportamientos dogmáticos.
En suma, el PAN necesita reinventarse en el
pragmatismo.
PARTIDO
DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRATICA
Al PRD le costará mucho trabajo reinventarse, porqueantes tendrá que resolver si permanece bajo la tutela autoritaria de Andrés
Manuel López Obrador.
La gran definición para el perredismo –y para la
izquierda democrática- es decidir cuándo deja de ser rehén de los objetivos
personales y las ambiciones de su ex candidato presidencial.
Es una batalla que apenas empieza, pero tarde o
temprano, el perredismo descubrirá que si sigue presa de los malos humores de
López Obrador puede perder lo que ha ganado en las pasadas elecciones.
Y no es poco lo que ha ganado, pues se ha convertido
en la segunda fuerza en el Congreso, lo cual le da la oportunidad de impulsar
la agenda legislativa de la izquierda.
Y, sobre todo, la oportunidad de consolidar lo ganado.
De otra forma, si continúa sujeto a los caprichos de
su ex candidato presidencial, su presencia se verá considerablemente reducida.
Y lo peor, se identificará con la imagen rijosa que le
han forjado sus adversarios, y podría empezar a dejar de ser visto como opción
viable de gobierno.
PARTIDO
REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL
El PRI es el
partido que, sin duda, tendrá mayores dificultades para reinventarse.
Reinventarlo significa, para empezar, un gradual pero
sistemático relevo generacional.
Antes, claro, necesita resolver civilizada y
ordenadamente el relevo de su dirigencia nacional, adaptar sus estatutos y
programa de acción a la nueva realidad política, realidad política que lo ha
ubicado como la tercera fuerza en el Congreso.
Si evita que el relevo de su dirigencia nacional se
convierta en una batalla sin cuartel, tendrá la oportunidad de recuperar
terreno, pues cuenta con experiencia de gobierno.
Si, en cambio, ganan los ánimos rijosos de las
ambiciones, la unidad empezará a dificultarse y se empezaría a sembrar la
semilla de la dispersión.