Con el Café 09/Jul/06
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

Edición de Hoy 
Fin de Semana 
Archivo 
Comentarios 
Suscribirse 
Cancelar 

 

cafepolitico.com>Con el Café>Archivo>2006>Julio 2006> Con el Café 09/Jul/06


 

 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 3

9 de Julio de 2006

Número 110

 

FRENETICA SEMANA

 

A riesgo de sonar frívolo, les diríamos a nuestros lectores cibernéticos: ¡qué semana, qué semana!

Es evidente que nadie deseaba que la elección fuera tan cerrada. Ni aquellos que creían que lo sería esperaban que la ventaja del ganador fuera tan pequeña.

Esa mínima ventaja ha creado un escenario en el cual regresan con gran intensidad el encono, la desmesura, las exageraciones, las distorsiones y la sinrazón de una larguísima campaña electoral.

Quizá habría que poner en perspectiva lo ocurrido desde el día de la elección.

Durante el domingo dos de julio, todos los medios y la mayoría de los observadores electorales colmaron de elogios al proceso electoral, y nadie informó de irregularidades, ni siquiera los distintos personajes de los partidos, quienes sólo repitieron lo dicho la víspera.

Cerraron las casillas. Y los conteos rápidos de varios medios de comunicación ratificaron lo declarado por el consejero presidente del IFE Luis Carlos Ugalde: la competencia estaba demasiado cerrada para que esos ejercicios estadísticos pudieran darle la ventaja a nadie.

Acostumbrados a los conteos rápidos que, gracias a la ventaja de seis puntos -casi dos millones y medio de votos- de Vicente Fox permitieron que los medios de comunicación anunciaran que la ventaja del panista era irreversible hace seis años, la mayoría de los ciudadanos quedaron confundidos.

De inmediato esa circunstancia fue aprovechada por los representantes del PRD para reclamar que ellos habían ganado, lo cual obligó a Felipe Calderón a declarar que él era el triunfador.

Pero como no podían haber ganado los dos, todo mundo se quedó pendiente del Programa de Resultados Electorales Preliminares, una sumatoria de los reportes de las actas que empezaron a llegar de todo el país, sin discriminar por distrito, ni por Estado, simplemente conforme en las casillas se iban cerrando los cómputos y conteo de votos.

Sin embargo, ya en la dinámica de reclamar el triunfo, los perredistas aprovecharon una circunstancia que ellos y todos los partidos conocían desde el 10 de febrero de 2006. En esa fecha se acordó que aquellas copias de actas de casillas que contuvieran inconsistencias -tachaduras, números mal escritos, sumas mal hechas, errores humanos, pues-, no se incluirían en el reporte general del Programa de Resultados Electorales Preliminares que se haría público minuto a minuto, sino que se depositarían en una base de datos adicional, donde quedarían para revisión y aclaraciones posteriores.

Desafortunadamente para el IFE, tuvieron la ingenuidad de creer que los partidos no utilizarían esa base de datos adicional para impugnar al mismo PREP.

Y, en esa misma ingenuidad, cuando ya estaba en marcha el PREP, no hicieron la aclaración desde el principio.

Esa fue otra circunstancia que de inmediato fue aprovechada por el PRD para impugnar al PREP, pues sabían y saben los perredistas que el resultado no les era favorable.

Todos los partidos tienen las copias de las actas de escrutinio y cómputo que se levantan en cada casilla. Bastó sumarlas para saber cuántos votos recibió cada cual.

Así que el PRD, sabedor que la votación no les era favorable, puso en marcha la táctica de desacreditar al PREP.

De ahí las reclamaciones de los “votos perdidos”, falaz acusación que los consejeros del IFE no pudieron responder adecuadamente, y menos oportuna y contundentemente.

Y se empezó a forjar la primera leyenda: “los votos perdidos”.

Enseguida, cuando el PREP mostraba claramente que la ventaja del PAN sería de más o menos 0.60 por ciento, se puso en marcha una táctica más: la de la reclamación del conteo voto por voto.

Todo, a pesar de que tanto el PAN como el PRD sabían que ni los conteos rápidos que no se dieron, ni el PREP que alcanzó a sumar casi la totalidad de los votos, tienen valor jurídico electoral.

Lo jurídica y constitucionalmente válido es el cotejo de actas que se hace tres días después de la elección en los comités distritales.

Mientras se llegaba al miércoles, tanto el PAN como el PRD insistieron en proclamarse triunfadores, con la ventaja perredista que ellos si tenían claro a dónde querían llegar.

Así, durante el lunes y el martes posteriores a la elección, pusieron en marcha su poderosa campaña propagandística y se ocuparon de fortalecer la desconfianza en los conteos rápidos y en el PREP, con el objetivo de empezar a desacreditar al IFE, cuyos consejeros por momentos estuvieron rebasados por el acoso a que los sometieron los representantes del PRD, encabezados por Horacio Duarte, Jesús Ortega, Manuel Camacho y Ricardo Monreal.

En el PAN, mientras tanto, reinaba ya un triunfalismo que por momentos les hizo perder de vista la reanudación de la confrontación y les halló poco preparados para ella.

Estaban tan confundidos que a la demanda de contar voto por voto, que se volvió un clamor gracias al respaldo de muchos comunicadores que no se ocuparon nunca de repasar la ley electoral, no encontró respuesta adecuada.

Confiado en que había ganado, Felipe Calderón fue lanzado a proponerle al PRD que cotejaran acta por acta, error garrafal, pues del cotejo de acta por acta entre los dos partidos se estaba a un paso de aceptar el contar voto por voto.

Agobiado, en medio de ese clima de desconcierto creado por las tácticas perredistas, se llegó al miércoles, cuando en los 300 comités distritales, de acuerdo con la ley electoral y la Constitución, empezó el cotejo de actas.

Ahí volvió a mostrar el PRD su mayor capacidad para la táctica y para la improvisación. Los representantes perredistas ante los comités distritales llegaron el miércoles por la mañana a las respectivas sedes con dos instrucciones distintas: en los Estados donde había ganado el PRD, según el PREP, la instrucción fue acelerar el proceso de cotejo de actas, para que esos resultados llegaran lo más pronto posible al IFE; aquellos representantes perredistas en los Estados donde perdió el PRD, recibieron instrucciones de poner trabasen el proceso de cotejo de actas, para retrasar lo más posible la llegada de los resultados al IFE.

Así, durante 20 horas, se consiguió que en la sumatoria de los distritos electorales apareciera a la cabeza de la votación Andrés Manuel López Obrador.

Eso le permitió al PRD contar con otro argumento capital para reclamar: “algo” se había hecho para que la votación diera un vuelco a las 4 de la madrugada ya del día 6 de julio y empezó a tener ventaja Felipe Calderón.

Cuando terminó la tarde del miércoles 6 de julio el cotejo de actas en los comités distritales, el consejero presidente del IFE Luis Carlos Ugalde dio a conocer los resultados de la votación del domingo dos de julio, con una pequeña ventaja de 0.58 por ciento para Felipe Calderón.

Su misma declaración fue habilidosamente distorsionada y de inmediato el perredista Ricardo Monreal anunció que Luis Carlos Ugalde se había excedido en sus facultades al anunciar el resultado. Y ya en la desmesura, habló de usurpación de funciones.

Para entonces, ya el IFE estaba acorralado, sometido a un linchamiento mediático por la eficaz campaña mediática del PRD. Y se había sembrado la duda sobre su imparcialidad.

Ya para entonces no importaban las declaraciones de los observadores electorales extranjeros serios, como los de la ONU y la Unión Europea. Sólo importaba lo que decían Global Exchange, una organización estrechamente vinculada al zapatismo del EZLN y Alianza Cívica, una de las organizaciones “abajo firmantes” filoperredistas.

Y así, llegamos al mitin exitoso de Andrés Manuel López Obrador en el Zócalo el sábado 8 de julio.

De alguna manera, el PAN mostró incompetencia y, al menos hasta ayer sábado, perdía la batalla mediática.

Y es en ese terreno donde operará de ahora en adelante López Obrador.

Utilizará varios caminos para conseguir el objetivo de que el Tribunal Federal Electoral revierta el resultado favorable a Calderón.

Primero, vienen las impugnaciones a la elección. Es un camino difícil, porque se tienen que impugnar irregularidades en las casillas, y para ello hay que haber presentado la protesta en cualquiera de las etapas del proceso durante la jornada del 2 de julio.

Si cuentan con las actas de protesta durante el proceso, las presentarán al Trife. Si no, utilizarán argumentos políticos, lo cual hará más difícil sostener su caso ante el Trife, donde sólo cuentan los argumentos jurídicos.

Pueden impugnar también algún comportamiento irregular en el IFE. Pero necesitan también mostrar pruebas más sólidas jurídicamente, al menos más sólidas que las acusaciones y el discurso político empleado hasta ahora.

Seguirán con la demanda de contar voto por voto, apoyados en la causal abstracta, confiando en que eso podría conducir al Trife a una anulación de las elecciones presidenciales, fallo para el cual la mayoría de los juristas afirman no tiene facultades el Tribunal Federal Electoral, aunque han intentado crear una jurisprudencia.

Como sea, más allá de las desmesuras y discursos exagerados, el asunto ya pasó al terreno del Tribunal Federal Electoral.

Y, por primera vez en su historia de 10 años, los magistrados estarán realmente a prueba.

Estarán a prueba no sólo su integridad, sino también su temple para resistir presiones.

Aunque bien podrían empezar por resistir la tentación de ser el centro de atracción de micrófonos, cámaras y titulares de primeras planas que tanto les ha empezado a gustar.

La tarea de las próximas semanas es demasiado trascendente y es ahora cuando los seis magistrados y la magistrada del Tribunal Federal Electoral tendrá que cumplir con el juramento dado al asumir su encargo: respetar y hacer respetar la Constitución.

 

 

NO OLVIDE VISITAR NUESTRA SECCION

 “CAMBIO DE GUARDIA 2006”

 

http://www.cafepolitico.com/cambiodeguardia2006.html

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2006 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com