Con el Café 12/Jun/05
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

Edición de Hoy 
Fin de Semana 
Archivo 
Comentarios 
Suscribirse 
Cancelar 
cafepolitico.com>Con el Café>Archivo>2005>Junio 2005> Con el Café 12/Jun/05


 

 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 2

12 de junio de 2005

Número 63

 

TENDENCIA PELIGROSA

 

Ha sido una semana con muchas noticias, lo cual no necesariamente la hace una semana trascendente, como no sea por la ratificación de la tendencia en los medios a privilegiar el chisme, la nota chusca, enriquecida con los dislates presidenciales.

Esos dislates, empero, ya empiezan a reflejar un estado de ánimo del Presidente Fox.

Demuestran su creciente impaciencia con la crítica, particularmente porque ahora, como nunca, la crítica ha rebasado los límites del respeto que merece la institución presidencial.

Cierto, la mayoría de los casos el Presidente provoca las reacciones en los medios. Lamentablemente no conoce otro modo de hacer campaña.

Si ese estilo de hacer campaña tuvo tanto éxito cuando buscó la Presidencia de la República, se ha dicho: ¿por qué no habría de tenerlo ahora?

Y por ahí va.

Hay dos hechos importantes, empero, al menos más trascendentes.

Ha arreciado la ofensiva mediática contra el Poder Judicial. Lo mismo contra los jueces que contra los Ministros de la Suprema Corte.

Es una tendencia muy peligrosa, como se ha advertido en este espacio cibernético.

Si aspiramos a ser un país de leyes, se tienen que respetar los fallos de los tribunales, especialmente aquellos que nos son adversos.

Si hay sospechas de comportamiento irregular, sea en un juez, en un tribunal colegiado o en la Suprema Corte, pues hay que denunciarlo y poner en marcha los procedimientos legales para castigar un eventual delito.

Lo otro, la ofensiva mediática, sólo parece formar parte de una tendencia a desacreditar a las instituciones, alentada por la quimérica suposición de que todo se arregla cambiando las instituciones, lo que algunos llaman la Reforma del Estado.

A trece meses y medio de las elecciones presidenciales, con la omnipresente tendencia a explotar el rencor y la envidia, deteriorar las instituciones es quedar indefensos ante la maledicencia, la mala fe y la sinrazón de los extremistas ideológicos y de los radicales de la anarquía.

Y abren una puerta que luego nadie podrá cerrar.

 

VIOLENCIA

 

El otro hecho trascendente es la agudización de la violencia.

Casi 900 muertos en menos de seis meses constituyen la mejor evidencia de que, como también se dijo en este espacio cibernético, la sociedad y el Estado están siendo rebasados por los capos y sicarios de las mafias del crimen organizado.

El Estado, a pesar de los discursos, parece cada vez más impotente para enfrentar a las mafias.

El hecho inusitado de que en una ciudad como Nuevo Laredo no encuentren a nadie dispuesto a ser el jefe de la policía es apenas un síntoma.

La enfermedad es más grave de lo que suponemos.

La tolerancia al narcomenudeo empieza a descomponer el tejido social y a crear cada día más espacios para los poderes informales del crimen organizado.

El narcomenudeo cada día corrompe a más jóvenes.

Y el Estado es incapaz de proteger a los ciudadanos de ese cáncer.

Tienen razón los funcionarios que alegan que el Estado no ha sido rebasado.

Es posible que esté ocurriendo algo peor, que el Estado esté siendo corrompido desde su base, como una fruta que es corroída por dentro.

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2004 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com