Con el Café 29/May/05
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

Edición de Hoy 
Fin de Semana 
Archivo 
Comentarios 
Suscribirse 
Cancelar 
cafepolitico.com>Con el Café>Archivo>2005>Mayo 2005> Con el Café 29/May/05


 

 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 2

29 de mayo de 2005

Número 61

 

UNA OBLIGACIÓN FUNDAMENTAL

 

Un viejo periodista político norteamericano, Teodoro White, contó en un libro sus primeros viajes como corresponsal del New York Times.

Narró como poco después de la Segunda Guerra Mundial recorrió China, desde Shanghai hasta las montañas del occidente del país.

Contó como vio el pillaje, violaciones y asesinatos del ejército de Chiang Kai Chek, el favorito de Estados Unidos para gobernar China.

Vio también a un pueblo agobiado por esa violencia.

Pero, cuenta, todo empezó a cambiar conforme se acercaba a la zona de las montañas del occidente de China donde se había refugiado Mao Tse Tung, el líder comunista.

Descubrí, dijo, que en las zonas dominadas por los comunistas reinaba el orden. La población no era víctima de violencia y tampoco padecía hambre, como el resto de China.

Supe entonces que los comunistas iban a ganar la guerra y a gobernar China, porque a una población saqueada, asesinada y vejada durante varios siglos, les ofreció aquello que es la obligación fundamental de todos los Estados:

La seguridad en los bienes y las vidas de los gobernados.

Esta semana que termina, cuando nos enteramos que han sido asesinadas más de 800 personas, sólo en lo que ha transcurrido de este año, como resultado de la violencia desatada entre las bandas criminales del narcotráfico, no puede uno menos que acordarse de esa obligación fundamental de los Estados: la seguridad en los bienes y las vidas de los gobernados.

Han transcurrido ya casi 11 años desde que el entonces Procurador General de la República Jorge Carpizo McGregor me dijo: “si no hacemos algo muy drástico contra el narcotráfico, estaremos peor que Colombia”.

Han transcurrido casi 11 años. Y la República está cada vez más inerme ante la violencia desatada por los pandilleros del narco.

Mientras, nos entretenemos con las torpezas del Presidente Fox. O nos distrae Andrés Manuel López Obrador con sus frivolidades de dónde viviría como Presidente, o con la simpleza de que sus funcionarios ganarían la mitad de los actuales, si gana la Presidencia.

O pasamos el rato con los chismes del PRI y sus cada vez más patéticos esfuerzos por demostrar que puede ser partido aunque ya no tenga a un Presidente en Los Pinos.

El estancamiento de la economía, el desempleo crónico y los efectos de una incipiente recesión en Estados Unidos se resienten en México. Y son banderas que cínicamente esgrimen los partidos políticos y los precandidatos para cultivar un creciente desencanto no con el régimen foxista, sino con la democracia.

En esa vorágine de escándalos, chismes y revelaciones sensacionalistas están inmersos también los medios de comunicación, donde, al igual que en toda la sociedad, parece haberse perdido el rumbo.

Como barquilla arrastrada por las olas, nos llevan de discusión y discusión, todas inútiles, estériles.

Y nadie quiere, o nadie puede hacer nada, para combatir con eficacia al cáncer del narcotráfico.

Los partidos, medrosos, se refugian en el discurso fácil, y prefieren en abstraerse en sus debates legalistas para imponerle a la sociedad mexicana criterios que son elitistas.

Los empresarios prefieren voltear hacia otro lado, cuando de narcotráfico se trata, aunque apoyarían alegremente una represión violenta a las pandillas criminales.

La sociedad, tristemente, empieza a ver con cierta naturalidad esos asesinatos y, antes que verse en el espejo, prefiere creerse aquello de que más de 800 asesinados por el narco en este 2005 no importan, al fin se matan entre ellos.

Valdría parafrasear aquella vieja historia de la época del nazismo:

Vinieron por el judío, y no hice nada; vinieron por el gitano, y no hice nada; vinieron por el católico, y no hice nada.

Y cuando vinieron por mí, nadie hizo nada.

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2004 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com