Con el Café 07/Nov/04
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 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 1

7 de noviembre de 2004

Número 35

 

UN TRIUNFO REVELADOR

 

La semana estuvo marcada por dos acontecimientos, uno en el plano internacional y el otro en el plano nacional.

En el plano internacional el tema central fue la reelección de George Bush. El Presidente de Estados Unidos fue reelegido por razones más complejas que las descritas por muchos analistas.

1.- La elección del 2 de noviembre mostró la gran división existente en Estados Unidos. No es una división estrictamente ideológica. Es una división cultural. El mapa de Estados Unidos muestra que en los Estados de la costa del Pacífico, en los del norte ubicados en torno a los Grandes Lagos y en el extremo noreste de la Unión Americana es donde vive la población más liberal. El resto de la nación es fundamentalmente conservador, con una veta religiosa que a veces raya en la cerrazón.

2.- Se confrontaron en la elección dos escalas de valores. Los valores tradicionales, valores sobre los que se crearon los Estados Unidos y los valores modernos de la tolerancia, pero sobre todo de la permisividad. Esto último, quedó claro, lo rechazó el electorado.

3.- Sin duda influyó la guerra de Irak. No sólo, como afirman, por el miedo que se manejó desde la campaña de Bush, sino porque Kerry no fue capaz de convencer al electorado norteamericano de que en medio de una guerra se puede cambiar de Presidente. Nunca lo ha hecho el pueblo de Estados Unidos. Y Kerry no les dio ninguna razón para romper el precedente histórico.

4.- Los norteamericanos son muy celosos de su poderío y rechazan compartirlo. De alguna manera Bush los convenció de usar ese poderío no sólo para defenderse, sino para difundir los valores democráticos. Les devolvió de alguna manera el sentido de que, como nación, tienen una misión en el mundo. Similar al sentido misionero con que Estados Unidos peleó la Segunda Guerra Mundial.

5.- Es falso que Bush haya ganado con el voto de los blancos. Obtuvo un porcentaje muy importante, muy importante del voto hispano, del voto negro y de otras minorías. Por ejemplo, ganó en Nuevo México, donde la mayoría de la población es de origen hispano.

6.- La organización electoral de los republicanos fue infinitamente superior a la de los demócratas. Por primera vez en una elección los republicanos contaron con más voluntarios que los demócratas. Y los voluntarios republicanos contaban con una maquinaria eficaz y eficiente.

Para México la reelección de Bush quizá signifique, como ya lo dijeron los voceros de la Casa Blanca y del Departamento de Estado, la posibilidad de llegar a algún tipo de acuerdo migratorio y quizá una amnistía limitada. No porque les interese mucho quedar bien con México, como supone el Presidente Fox, sino porque así podrán tener control de varios millones de personas que viven y trabajan en Estados Unidos alejados de la luz pública y, sobre todo, lejos del control de los organismos de seguridad.

También significará más fuertes presiones para abrir los sectores que aún le son vedados a los inversionistas estadounidenses, como el energético y el de telecomunicaciones.

La relación será muy difícil, especialmente porque la seguridad es la prioridad para la Casa Blanca. Y el gobierno mexicano tendrá que ceder, porque el único lujo que no puede darse el gobierno foxista es que por descuido cometa un atentado en territorio norteamericano un terrorista que haya entrado por la frontera mexicana.

Ya lo advirtió Samuel Huntington: “...si se comete un atentado en Estados Unidos por un terrorista que haya entrado por México, toda la relación entre las dos naciones será dañada y tardará mucho en recomponerse”.

 

LOS DESTAPES

 

En el plano nacional destacan el arranque de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, convencido de que si no rompe el cerco que significa el PRD no tiene posibilidades de ganar, y el destape de Enrique Jackson Ramírez como aspirante a la candidatura presidencial del PRI.

En el PRD, López Obrador sólo tiene que vencer a Cuauhtémoc Cárdenas, para lo cual utilizará a Bejarano, quien será el encargado de desprestigiar al michoacano y a sus aliados. Y luego salir a convencer a la Nación que sí tiene un proyecto y que su candidatura es viable.

Jackson, por su parte, tiene una tarea muy ardua, pues lo de menos es que haya otro aspirante que está ya en movimiento, como Manuel Ángel Núñez. La tarea de ambos será vencer a Roberto Madrazo, quien cada día se ve más adelantado, pero sobre todo, con más control sobre el aparato del PRI, lo cual le da toda la ventaja al tabasqueño.

 

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