Con el Café 25/Abr/04
José FonsecaCon el CaféEn la RadioEl ForoEn LíneaNovedades

Edición de Hoy 
Fin de Semana 
Archivo 
Comentarios 
Suscribirse 
Cancelar 
cafepolitico.com>Con el Café>Archivo>2004>Abril 2004> Con el Café 25/Abr/04


 

 Con el café

 

(Edición de Fin de Semana)

 

Por: José Fonseca

 

Año 1

25 de abril de 2004

Número 8

 

NO HEMOS APRENDIDO NADA

 

La semana que termina estuvo marcada por la confrontación entre el Presidente Fox y el jefe de gobierno del Distrito Federal Andrés Manuel López Obrador, una confrontación que por momentos parece interminable.

Mas esta semana sus encuestas le dijeron a López Obrador que mantener una confrontación a nivel personal con el Presidente de la República le empezó a costar puntos. Y, sin dejar su discurso, vuelve sus baterías a otras dependencias del Ejecutivo y al “innombrable”.

Esta confrontación con las dependencias del Ejecutivo será interminable, en la medida que sea útil para la estrategia de López Obrador.

Pero la confrontación se ha ampliado. Ahora el PAN está en pleito con el PRI.

Emilio Chuayffet y Roberto Madrazo han cometido lo que puede ser un grave error táctico. Han decidido pelear con el PAN. Por otras razones, es cierto, pero ya anunciaron que por ahora rompen su diálogo con el gobierno y con los panistas.

Es muy curioso todo lo que ocurre, porque parece que no hemos aprendido de los errores del pasado.

Cuando Estados Unidos decidió extender los límites del territorio de las 13 colonias originales, vio hacia el sur y hacia el Oeste. Lo que vio fueron unos extensos y ricos territorios olvidados por los mexicanos, quienes se disputaban con las armas en la mano el control de la joven República.

Por eso se perdió más de la mitad del territorio, por eso fuimos efímero imperio bajo la bandera de Napoleón III.

Ahora, con la misma miopía, se confrontan las tres principales fuerzas políticas de la República.

Y nadie hace nada.

No hace nada el Presidente Fox, todavía inseguro de cómo se ejerce el poder presidencial.

No hacen nada los partidos, porque cada uno de ellos tiene una agenda que no va más allá de 2006.

No hacen nada los gobernadores agrupados en la Conago, quienes ni siguiera fueron capaces de unificarse para hacer un llamado a que prevalezca la civilidad política. Así de frágil son las reuniones de esos políticos de ahora, para quienes es tan difícil llegar a acuerdos.

Y no están mejor otros sectores de la sociedad, porque cada cual quiere que se resuelvan los problemas nacionales, pero sin que sean afectados sus personales intereses.

Como en el siglo 19, otra vez la Nación es traicionada por sus élites, por sus élites políticas, por sus élites académicas y por sus élites económicas.

Otra vez, como en el siglo 19, esas élites privilegian sus intereses y parece que son incapaces de ponerse de acuerdo en asuntos fundamentales, cuando menos en uno o dos temas fundamentales.

El ruido de las discusiones nacionales es tan fuerte que no deja escuchar las voces de los que reclaman lo elemental, más seguridad, más educación, menos pobreza.

Es más importante la imagen de los políticos que el futuro de la Nación.

Marchamos inconscientemente hacia el cataclismo que sacudió a los argentinos, cuando el grito fue ¡qué se vayan todos!.

Con el grave riesgo de que cuando se vayan todos lleguen los salvadores, los caudillos, los líderes mesiánicos.

Y empezaríamos a vivir el ciclo perverso que durante los primeros 100 años de nuestra vida independiente hizo a la Nación perder todo, hasta el tiempo. El ciclo perverso de dictadura-democracia-dictadura que impidió a la Nación aprovechar las ventajas que heredó del México colonial.

Ni siquiera en los medios sobresalen las voces que convoquen a la serenidad a las fuerzas políticas.

 

 

Versión en PDF

 Oprima para descargar

Versión para imprimir

 Oprima para desplegar


Copyright(c) 2004 José Fonseca Pérez. Derechos Reservados.
webmaster@cafepolitico.com