|
23 de Mayo de 2008
Es posible que sólo a las
élites políticas les preocupe la posibilidad de que sea aprobada la Iniciativa
Mérida en los términos en que la votaron en el Senado de Estados Unidos.
La iniciativa es el acuerdo de
Estados Unidos para ayudar a México con 350 millones de dólares en asistencia y
equipo para la lucha antinarco.
Claro, imponen condiciones. Una
de esas condiciones es que el Departamento de Estado informe al Congreso sí
México ha respetado las garantías individuales en su lucha antinarco. O sea,
una suerte de certificación.
Este fue un mal año para la
Iniciativa Mérida, porque en Estados Unidos es un año electoral. Y nada que se
apruebe o rechace en el Congreso norteamericano es ajeno a la batalla por la
Casa Blanca.
Para empezar, el dinero de la
iniciativa está considerado en el polémico presupuesto de 165 mil millones de
dólares para la guerra en Irak y
Afganistán. Es parte de un enorme paquete que incluye, por ejemplo, un plan de
ayuda a los veteranos de la guerra y otros muchos temas que interesan a los
legisladores norteamericanos para ganarse el voto de sus compatriotas.
Los legisladores
norteamericanos cultivan a los grupos liberales que critican la presencia de
militares en la lucha antinarco.
Se trata de complacer a
posibles votantes. Y una manera es darles dinero a todas las ONG para cuidar a
los malosos mexicanos.
A México sólo le quedará
aceptar las condiciones o rechazarlas.
Estados Unidos parafrasea a don
Corleone: no es nada personal, es sólo asunto electoral.
|