|
Han pasado las vacaciones de la Semana Mayor.
Y nada ha cambiado.
Sigue polarizada la opinión informada.
Atrapada en un debate sobre una reforma energética que ni siquiera sabemos como
será.
Lo único que sabemos los ciudadanos de a pie
son las vaguedades difundidas por las filtraciones informativas que todos los
días hacen instancias del gobierno federal.
Y las simplificaciones tremendistas del
discurso del todo o nada de la oposición encabezada por López Obrador.
Cortinas de humo de la disputa por el poder.
Como antes de la Semana Mayor, hoy en el PRD
siguen sin conocer el resultado de sus elecciones internas. No hay resultados
pero todos acusan a todos de tramposos.
Nada ha cambiado.
Tan igual siguen las cosas, que ni la Semana
Mayor detuvo la violencia de la delincuencia organizada del narcotráfico.
Los políticos que andan a la greña parecen no
enterarse de que siguen los asesinatos cometidos por los criminales del narco.
Seguimos siendo testigos impotentes de cuando
menos 20 asesinatos diarios en toda la República.
No son sólo disputas territoriales. Han
matado a muchos funcionarios y agentes de la justicia.
Es una campaña de amedrentamiento.
Son ya más de 700 las personas asesinadas en
lo que va de 2008.
Históricamente México ha vivido etapas
similares. Siempre las resolvió.
Las resolvió bajo la máxima de don Luis
Cabrera: contra la fuerza se necesita emplear la fuerza.
Claro, eran otros tiempos, cuando muchos
pensaban como Thomas Paine:
Si tiene que haber violencia que sea en mi
tiempo, para que mis hijos vivan en paz.
|