|
En menos de 48 horas sabremos, Joaquín, los
nombres de las tres personas escogidas por los diputados para dar el primer
paso de la renovación del Instituto Federal Electoral.
La Junta de Coordinación escogerá tres
nombres de una lista de 25 personas para iniciar el relevo de consejeros del
IFE, relevo resultante de las reformas constitucionales en materia electoral.
Se cambia consejeros porque dicen que los
actuales han perdido credibilidad.
¡Qué fenómeno tan curioso!
A las 9 de la noche del 2 de julio todos
creíamos en el IFE.
El problema fue cuando a los consejeros les
ganó el pánico escénico.
Provocado por una
elección presidencial con un resultado tan apretado.
Como dijo Martínez Cázares, a los consejeros
les temblaron las rodillas y todos, los ganadores y los perdedores les están
cobrando sus titubeos.
Que no nos vengan con historias, las
insuficiencias del IFE en las elecciones presidenciales fueron de las personas,
no de la institución.
Y siempre será más fácil patear a los
consejeros que patear el edificio del IFE.
Por eso los cambian, por el rencor de los
diputados de todos los partidos.
Sin importar cómo los elijan, los nuevos consejeros
tendrán que probar mucho, quizá demasiado.
Primero tendrán que probar su carácter para
ser autoridad autónoma.
Luego, probar su honorabilidad, su integridad
moral, su honradez intelectual, su capacidad profesional y, sobre todo su
imparcialidad.
Si no reúnen esos requisitos, Joaquín, el
gobierno y los tres grandes partidos habrán dañado seriamente al IFE y de paso
a todo el proceso electoral.
|