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Es
fácil utilizar un desastre natural como el que sufren los habitantes de
Tabasco, y aprovechar el momento para tomar en otros ámbitos decisiones que también
afectarán a la sociedad mexicana.
Hoy
nos enteramos del proyecto de apertura del sector eléctrico, promovido por la
Secretaria de Energía. , según el periodista Salvador García Soto, es
totalmente distinta a lo acordado con la oposición en el Senado, para darle
margen a las dos grandes paraestatales energéticas, Pemex y la CFE, sin abrirle
la puerta al capital extranjero.
En
el Congreso sigue pendiente la legislación sobre radio y televisión Insiste el senador Carlos Sotelo que por ley
habrá competitividad, sin explicar qué
entiende él por competitividad. Podrían darnos una sorpresa.
Faltan las reglas electorales, pendientes de
aprobar en la Cámara de Diputados. Importantes, porque determinarán la
credibilidad de las futuras elecciones.
Y
esa apertura de las telecomunicaciones a la inversión extranjera que tiene
tantas simpatías en el gobierno, aunque los socios comerciales de México
restrinjan la inversión extranjera en ese sector.
Todos, Joaquín, asuntos importantes. Insisto,
desde el gobierno y desde el Congreso nos pueden dar sorpresas desagradables.
Hay
que atender el problema de Tabasco, problema que estará con nosotros por muchos
meses, quizá años.
Y,
como se dijo aquí ayer, Joaquín, estar atentos a que no se convierta en un
problema político de grandes dimensiones.
Pero
no descuidemos otros asuntos que podrían afectar a largo plazo la vida
nacional.
Aprovecharían la pesadilla de Tabasco para
darnos un amargo despertar.
No
sería la primera vez.
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