|
Anoche lo había anunciado Roy Campos, las
encuestas de salida permitían calcular una ventaja de 4 puntos a favor de la
priísta Ivonne Ortega Pacheco en la elección de gobernador de Yucatán. El
recuento de actas le da la razón y muestra que el PRI recuperó Yucatán.
Muy
alta participación, Joaquín, casi del 70 por ciento.
Una
campaña intensa, llena de trucos y travesuras,
de denuncias y de acusaciones. Ni modo esa es la democracia, habrá que
acostumbrarnos.
Y
con más frecuencia las elecciones se convierten en un democrático lodazal.
Igual
que muchos, confieso que le di trascendencia nacional a la elección de Yucatán.
Por
ser la primera gubernatura que se
renueva durante el gobierno del Presidente Calderón y porque el Presidente
Calderón le ofreció al PRI mantenerse al margen del proceso electoral.
Pero
debemos reconocer que esta, como todas las elecciones estatales al final es un
proceso local.
La
confluencia de los intereses políticos, económicos y sociales de un Estado
decide la elección de gobernador.
Aunque
a los dirigentes nacionales de los partidos les encanta presumir cualquier
triunfo electoral. Cuando pierden, se van y los que se quedan a dar la cara son
los dirigentes locales.
Dicen
que la elección se irá al Tribunal Federal Electoral. No importa, Joaquín. Para
eso está el tribunal, para resolver conflictos.
Lo
importante es que todos acaten los fallos de la autoridad electoral.
Una
vez dado el fallo, pues a pensar en la siguiente elección.
Después
de Todo, en política, nada es definitivo, ni la derrota, ni los triunfos.
|