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Hace
21 años, cuando se celebraron las todavía polémicas elecciones de gobernador en
Chihuahua, dos reporteros presenciaron una escena interesante y reveladora.
El
día de la elección, poco antes de las 2 de la tarde, llegó a Ciudad Juárez el
candidato panista Francisco Barrio.
Venía
de la ciudad de Chihuahua, con informes de que la elección no marchaba bien
para él.
Irrumpió en las oficinas de campaña y, sin
importarle la presencia de los reporteros, le reclamó a Guillermo Elizondo, su
hombre de confianza en Ciudad Juárez:
“…
No hiciste todo lo que habíamos acordado, por eso vamos mal…”
En
aquellas polémicas elecciones ganó el que hizo lo que tenía que hacer.
Este
incidente viene a la memoria, Joaquín, porque estamos a 30 días de las
elecciones de gobernador en Yucatán. Y en Yucatán, los panistas, igual que los
priístas, hacen todo lo que tienen que hacer. Lo bueno y lo malo.
Posiblemente
la elección de Yucatán se vaya a decidir en el Tribunal Federal Electoral.
Pero
el PRI amenaza con romper la alianza acordada con el gobierno de Calderón. Y
parece que el gobierno de Calderón está dispuesto a correr el riesgo, empeñado
como está en cuidar la imagen presidencial.
Piensan
que un PRI derrotado en Yucatán, sólo encarecerá el costo de sus negociaciones
con el gobierno de Calderón.
Ojalá
y no se equivoquen en Los Pinos, porque sin los votos del PRI la agenda legislativa
del Presidente Calderón estaría en serios problemas. Ni modo que crean en Los
Pinos que pueden aliarse con el PRD.
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