|
Hace ya unos ocho años el politólogo italiano Giovanni
Sartori, ya desde entonces uno de los santones de la ciencia política, impartió
una conferencia en la Cámara de Diputados.
Los diputados de todos los partidos,
ansiosos, le preguntaban que tendría que hacer México para tener una sana
transición a la democracia.
Sartori les dijo que él no daba recetas, que
cada país tendría que encontrar su camino a la democracia.
Ahora que nos visita de nuevo el politólogo
italiano, ya entendió que lo queremos para que nos de consejos, aunque sólo
atendamos aquellos consejos que no afectan nuestros intereses personales o de
grupo.
Ahora nos ha dicho, primero que no perdamos
el tiempo en discutir si hacemos una nueva Constitución.
Criticó a la representación proporcional.
Consideró que ya no tiene razón de ser. Y
de paso, acusó a los partidos pequeños de usar su 2 o 3 por ciento de la
votación nacional para chantajear al gobierno y a los grandes partidos.
¡Qué bárbaro! Quiere acabar con las
franquicias de partido.
Además dio una receta muy sencilla.
Propone Sartori que se fortalezca al
Ejecutivo dándole al Presidente de la República un pleno y claro poder de veto
a artículos aislados de las leyes que aprueba el Congreso.
Y sugiere aprobar la reelección de los
senadores y diputados, lo cual fortalecería al Poder Legislativo, a darle
continuidad.
La
receta es muy simple, pero somos complicados. Y seguramente tomaremos el camino
más difícil.
Total, ¿por qué hacer las cosas fáciles, si se
pueden hacer difíciles?
|