|
Desde
hace 15 años México arrastra un grave problema de desempleo.
Es
tan grave el desempleo que sólo el ambulantaje y la emigración a Estados Unidos
han evitado que la olla de presión reviente.
El gobierno de Calderón ha puesto en marcha
programas de empleo. Pero hay un factor contra el cual no podrán.
Se trata de la discriminación laboral, la
cual, a pesar de las leyes, es una terrible realidad.
Se discrimina por cualquier razón. A las
mujeres y a los jóvenes por serlo. Se vuelve casi delito ser mayor de 35 años.
Y peor si los hombres y mujeres son adultos mayores.
Contra
la discriminación no hay programa de empleo que pueda tener éxito.
Hay muchas empresas, especialmente grandes
empresas, nacionales y extranjeras, donde se discrimina.
Les cuento a ti y a tu auditorio una
historia real de discriminación.
Una gran empresa solicitó un candidato o
candidata para un puesto administrativo.
Lo hizo a través de una prestigiada agencia de empleo.
El candidato debería tener título
universitario, experiencia y capacidad de liderazgo.
La agencia de empleo envió a un candidato
que cumplía de sobra con los requisitos, un candidato que tenía hasta
posgrados.
Al día siguiente un ejecutivo de la gran
empresa llamó a la agencia de empleo para quejarse.
Le reclamó que le hubiera enviado al
candidato que cumplía con todos los requisitos.
Se le respondió que era el mejor de todos.
Superaba los requisitos exigidos.
Y la respuesta del ejecutivo de la gran empresa
fue:
Si, es muy bueno, pero es moreno.
|