|
Ayer
estuvo en la Cámara de Diputados el director general del ISSSTE Miguel Ángel Yunes, para cabildear las reformas a
la ley, reformas que se supone aliviarán la difícil situación financiera de la
institución.
La
iniciativa para reformar la ley del ISSSTE cuenta con el respaldo del dirigente
de la FSTSE Joel Ayala, una de las dos organizaciones que agrupan sindicatos de
la burocracia. La otra la maneja la profesora Elba Esther Gordillo.
Y
la organización de la profesora ya hizo pública su oposición a la iniciativa
para reformar la ley del ISSSTE, al menos en la forma en que se quiere
presentar.
Está
de por medio solucionar el problema de las pensiones a la burocracia, las
cuales se cubren sólo porque el gobierno federal aporta recursos adicionales.
Por
eso quieren cambiar el sistema actual de pago de pensiones, convertirlo en un
sistema de cuentas individuales, algo así como una Afore para la burocracia.
Y
esa fórmula, según la oposición, reduciría considerablemente las de por sí
magras pensiones de los burócratas que se jubila.
En
la discusión nadie toma en cuenta que el problema del ISSSTE no es sólo por la
actual fórmula para pagar pensiones. Una parte importante del problema es que
desde hace más de 15 años se festina que cada años hay menos servidores
públicos. Y cada que se va un burócrata es una cuota menos para el ISSSTE.
Entonces ¿cómo esperan que sobreviva el ISSSTE?
Hay
que resolver las pensiones, pero no sólo desde la perspectiva administrativa y
financiera, también hay que tomar en cuenta que es un asunto que cae en el
ámbito de la justicia social.
|