|
Ayer ocurrió un enfrentamiento violento
entre dos grupos de transportistas del Estado de México.
Tienen una disputa por el reordenamiento
de las rutas. Por las razones que sean, la Secretaría de Transporte del Estado
de México ha pospuesto la resolución de esa disputa.
Y ocurre el enfrentamiento. Se golpearon,
destruyeron e incendiaron vehículos y muy al final intervino la policía.
El asunto, Joaquín, es que este tipo de
enfrentamientos se multiplican. Y hay un círculo vicioso. Protestas
violentamente y la autoridad te hace caso.
No respetamos la ley, Joaquín, pero
tampoco, por muchas razones, las autoridades de todos los niveles se desvelan para
hacer respetar la ley.
Y pareciera que los funcionarios, sean de
la ciudad de México, sean de los Estados, sean los funcionarios federales, han
olvidado su compromiso de respetar y hacer respetar la ley.
Pero no todo es culpa de las autoridades.
Nosotros, los ciudadanos, y a veces los medios, no parecemos dispuestos a que
se respete la ley.
En Alemania, durante el Mundial, la
policía ha impuesto con rudeza el orden entre los más violentos aficionados al
futbol.
Y nadie, Joaquín, ni los ciudadanos, ni
los medios, ni las organizaciones no gubernamentales han armado un escándalo.
Aquí pegaríamos el grito en el cielo.
No estoy a favor de los abusos policíacos,
Joaquín, pero si a favor de que las autoridades mantengan la tranquilidad
pública.
Para ello, ciudadanos y autoridades,
tenemos que respetar la ley.
Y eso, la verdad, Joaquín, hasta ahora
parece que no se nos da.
|