|
El jueves nos sacudió la salvaje golpiza a
dos policías por algunos militantes de los macheteros de Atenco, ahora nos
sacude la también salvaje golpiza que algunos policías le dieron a algunos de
los detenidos en el operativo de Atenco.
La recuperación de Atenco se planeó bien.
Se instruyó a los policías a respetar los derechos humanos. Algo natural, nadie
quiere un escándalo.
Ah, pero el factor humano enredó todo. Las
escenas de algunos policías golpeando brutalmente a un atenquense muestran que
a ellos les importaron un comino las instrucciones.
Esos policías, de acuerdo a la
idiosincrasia, traían la sangre caliente. Y contra eso, Joaquín, nada que
hacer.
Es una barbaridad concluir que en Atenco
se aplica una política de Estado de represión al pueblo.
Ni los más severos críticos del gobierno
del Presidente Fox pueden sustentar la hipótesis de que la política nacional es
la promoción de los abusos policíacos. Menos ahora, cuando sólo quieren llevar
la fiesta en paz.
Son abusivas, oportunistas y equivocadas
las afirmaciones de que Andrés Manuel López Obrador está vinculado con las
barbaridades de Atenco. Por favor, es el candidato más afectado por la
violencia.
No sólo son exageraciones, es un grave
error porque, unos arrastrados por su esencia ideológica, otros por el
oportunismo político, han caído en la provocación y convierten al tal “Marcos”
y a los grupos afines en tema de la campaña presidencial.
Y el tal “Marcos” y sus grupos afines,
Joaquín, están al margen de la política institucional.
Vamos,
desprecian a la democracia, para ellos todavía es una práctica burguesa.
|