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El gobierno de México asegura que el tema
de un acuerdo migratorio se discutirá en la entrevista que tendrán en Cancún
los Presidentes Fox y Bush y el primer ministro canadiense Stephen Harper.
No hay tal, Joaquín.
Hoy habló Bush de su reforma migratoria,
de fronteras seguras y del programa de trabajadores permanentes.
Nadie, a pesar de las marchas de los
migrantes, habla sobre qué hacer con los 11 millones de indocumentados que
viven y trabajan en Estados Unidos.
A lo más que se llegará es a que no se
criminalice a los ilegales y a quienes les ayudan.
La clave para Washington es una reforma
migratoria. Una que satisfaga las necesidades de mano de obra, que haga segura
la frontera y que no de amnistía a los indocumentados.
La otra frase clave, Joaquín, amnistía a
los ilegales, nadie la va a conceder, así lo ratificó Bush esta mañana. No
habrá amnistía.
Entonces, Joaquín, no nos hagamos
ilusiones, no puede haber acuerdo migratorio, sólo una reforma de las leyes
migratorias de Estados Unidos.
Y esa la decidirá el Congreso
norteamericano. Sólo ellos.
Nosotros sólo seremos espectadores.
Y seguirán en la ilegalidad 11 millones de
indocumentados. Y es que apenas descubrieron en Estados Unidos que la migración
no puede verse únicamente como la importación de mano de obra.
Descubrieron que la migración es algo más,
descubrieron la verdad de lo escrito por el suizo Max Frisch:
Queríamos mano de obra, pero vinieron
seres humanos.
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