|
Ayer un grupo de manifestantes de la
coordinadora del magisterio irrumpió violentamente en el acto de homenaje a don
Benito Juárez que encabezó el Presidente Fox en Guelatao.
Quizá, como dice el vocero Rubén Aguilar, Joaquín,
fue un incidente menor. No actuaremos como los gobiernos del pasado, no habrá
represión.
Es un argumento falaz. Nadie, por
supuesto, desea la represión, pero tampoco se debe poner en riesgo al
Presidente en estos tiempos revueltos.
Sólo fueron 50 maestros los que intentaron
llegar hasta donde estaba el Presidente en la Plaza Juárez de Guelatao, dicen
las crónicas más benignas.
¿Y si llegan hasta el Presidente, si lo
jalonean, si lo agraden físicamente?
El
argumento de no reprimimos es un argumento irresponsable para con la Nación,
Joaquín.
Es
argumento inadmisible en cualquier nación democrática.
Es
además, una irresponsabilidad, Joaquín, porque en México no tenemos un
mecanismo de sucesión automático, como por ejemplo en Estados Unidos.
Proteger al Presidente de la República, sea
quien sea, especialmente en año electoral, se vuelve asunto de seguridad
nacional.
Si algo le pasa al Presidente, Joaquín,
sería el Congreso quien tendría que escoger al interino que terminara el
sexenio. Y mantener la paz para la celebración de las elecciones.
No
quiero imaginar la inestabilidad que resultaría de sesiones tormentosas en el
Congreso y de la agitación política que promoverían los partidos.
Toco madera, Joaquín, sería un caos, Y con
el riesgo de ser políticamente incorrecto, te aseguro, Joaquín, esto se
convertiría en una cena de negros.
|