|
Hace dos años, Joaquín, en este tu espacio
se habló del reacomodo de fuerzas que ocurre desde entonces en el escenario
político nacional.
Hay realineación de grupos y de personas.
Cada quien busca la mejor sombra.
Se puede hablar de deslealtades y
traiciones, Joaquín, pero sería una ingenuidad, porque la política se nutre de
ellas.
Tanto se reacomodan los grupos y los
políticos, Joaquín, que las diferencias ideológicas desaparecen, los políticos
sólo quieren aunque sea un trozo de poder.
La
política se ha convertido en un guardarropa. Los políticos se ponen cada día el
traje que mejor les conviene.
En
la campaña actual, empiezan a carecer de ideología y a empaparse de la más
descarnada ambición de poder.
Hace poco, Joaquín, desencantado, renunció el
fraile dominico Frei Betto al puesto que ocupaba en el gobierno del Presidente
Luis Inazio Lula da Silva de Brasil.
Hizo una cruda y agria crítica al cambio que
percibió en aquel gobierno de izquierda que a tantos emocionó.
Dijo Frei Betto: Ya empezaron las estrategias
de mercadotecnia política y cada vez se diluye más la ideología; pero la
política, cuando es vaciada de ideología, se convierte sólo en un negocio de
acceso al poder.
Y
agrega que, cuando se despoja de ideología a las campañas de los candidatos,
dejan de ser proyectos de Nación y se convierten sólo en proyectos de elección.
Y
en nuestra joven democracia, Joaquín, empezamos a ver cada más las campañas
como negocio de acceso al poder, y como simples proyectos de elección.
|