|
Esta mañana, el vocero de Los Pinos
defendió el derecho del Presidente Fox al activismo político que tanto le
critican sus adversarios.
Y, aunque cuesta trabajo reconocerlo, esta
vez estoy de acuerdo con el vocero de Los Pinos.
Claro, nadie va a perder el sueño si yo
estoy de acuerdo o en desacuerdo con el activismo político del Presidente Fox.
Pero pienso que ya es tiempo de despejar
algunas de las telarañas que nos impiden ser una democracia moderna.
En
todas las democracias modernas los mandatarios y los funcionarios hacen campaña
por sus partidos y por los candidatos de sus partidos.
Lo
que no hacen, Joaquín, es utilizar los recursos públicos para dichas campañas.
No
hay equidad, alegan. Quizá, pero el partido en el poder tiene el lastre de los
errores cometidos. La oposición no tiene ese problema, sus errores están por
cometerse.
Eso, al final de cuentas, equilibra las
cosas.
Insisto, Joaquín, en todas las democracias
modernas los mandatarios y los funcionarios hacen campaña por los candidatos de
sus partidos.
Nadie se escandaliza. Lo único que no se les
permite es utilizar recursos públicos para su activismo.
Es
posible que la política electoral no atraiga a los jóvenes por tantas telarañas
con que la cubren los políticos de todos los partidos que le tienen miedo a la
modernidad.
Creo, Joaquín, que el gobernante que no
presume lo que considera sus aciertos es un tonto.
Y
el gobernante que no los presume en época electoral, Joaquín, además de tonto,
es suicida.
|