|
Ayer hubo dos informaciones que revelan la gravedad de la
amenaza del crimen organizado.
Primero, la magistrado Elia Díaz de León, del Consejo Federal de
la Judicatura reveló las amenazas a jueces y magistrados para forzarlos a
impartir sentencias favorables a los acusados por narcotráfico.
A la vez, el procurador general de la República, Daniel Cabeza
de Vaca nos informa que no tiene más de dos mil agentes para la lucha contra el
narcotráfico y que frecuentemente no consigue reunir 200 agentes para
operativos especiales.
Las amenazas a los jueces son un pésimo síntoma. Por algo en
su más reciente visita el ex presidente de Colombia Ernesto Samper opinó que
México empieza a vivir la situación de aquel país hace 15 años, cuando lo mismo
asesinaban funcionarios que jueces o candidatos presidenciales.
La falta de agentes de la AFI muestra que en el discurso hay
una cierta falsedad, cuando de eso se trata de la lucha anticrimen.
¿Por qué no tiene más agentes la PGR? Pues porque no tiene
presupuesto, Joaquín. ¿Y por qué no tiene presupuesto?
Porque ni el Ejecutivo pide más dinero para contratar y
entrenar agentes de la AFI, ni el Congreso, a pesar de sus críticas, se toma la
molestia de autorizar más dinero con ese fin.
Y claro, el narcotráfico se fortalece, lo suficiente para
darse el lujo de amenazar a los jueces y magistrados.
Pero, Joaquín, en este mundo bizarro que vivimos es más
importante que cuadren las cuentas del presupuesto.
Lo demás, Joaquín, lo demás no importa.
|